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Por
Omar Iruela Gonzalez, Güines,
La Habana, Cuba
En
la fauna dulceacuícola
cubana se tienen cerca de 30
especies de peces conocidos
popularmente en el país
como "Guajacones"
que han sido estudiados, aunque
para nada se descarta que una
revisión mejor, más
organizada, permita descubrir
otras variedades y subespecies,
sin desechar la esperanza que
aparezcan nuevas especies.
El
primer científico que
se ocupó de los "Guajacones"
fue Felipe Poey y Aloy (*) quien
se refirió a ellos en
el Siglo XIX en la obra "Memorias
sobre la historia natural de
la isla de Cuba" y posteriormente
publicó un folleto sobre
estas especies. A comienzos
del Siglo XX, estudiosos norteamericanos
comenzaron a explorar nuestro
archipiélago en su afán
por encontrar especies sensacionales
que permitieran su comercialización.
El primero de ellos fue Eigenmann,
el cual en 1902 recorrió
la parte occidental de la isla
y descubrió algunas especies.
Luego,
durante los primeros cuatro
decenios, otros norteamericanos
también lo hicieron en
diferentes momentos y clasificaron
científicamente ejemplares
encontrados. Se puede mencionar
entre otros a Hubbs, Taylor,
Mc Indoo, Nichols. Los cubanos
Howell-Rivero y Rivas les acompañaron
en estos viajes y realizaron
sus propias investigaciones.
Incluso el famoso acuarista
norteamericano William T: Innes
visitó Cuba en planes
de estudio y describió
después las especies
más interesantes en una
de sus publicaciones: Exotic
Aquarium Fishes.
Los
Guajacones, cuya identificación
popular corresponde a una palabra
vernácula de origen indígena,
habitan en aguas más
frías o calientes, arroyos
que corren en lo alto de montañas
o en la desembocadura de los
ríos; viven en la punta
de Maisí (extremo oriental
de Cuna)y son muy frecuentes
en la península de Guanahacabides
(extremo occidental); en cualquier
rincón se les puede capturar,
en una corriente rápida
o en un charco pequeño
de aguas verdosas.
Cierto
es que en cuanto a belleza se
refiere, no siempre quedan bien
parados si se les compara con
otras especies importadas. Sin
embargo, tal vez mediante una
rigurosa selección genética,
se pudieran obtener otras variedades,
mucho más atractivas
que las primitivas.
A
los Guajacones salvajes no se
les ocurra ponerlos junto con
otros peces de acuario. Después
de capturados son verdaderas
máquinas de morder. Hacer
crecer alevines de estos junto
a crías de peces tranquilos
es conveniente. A la tercera
o cuarta generación serán
tan pacíficos como los
colisables (espadas, xifos)
o los guppies (Lebistes).
Los
Guajacones están incluidos
todos en el Orden de los Ciprinodontiformes
dentro de dos familias: los
pecílidos y los ciprinodóntidos.
Los primeros son ovovivíparos,
los últimos ovíparos.
Generalmente
son muy rápidos, saltan
con agilidad y presteza aprovechando
la más mínima
chance para escapar. Casi todas
las especies presentan como
color básico el verde
olivo en sus diferentes tonalidades.
No
es común, paradójicamente,
ver acuarios en Cuba con estos
peces. Una bonita y honrosa
excepción lo constituye
uno específico de 200
litros que se montó en
el Aquarium Público,
contiguo a la Plaza del convento
de San Francisco de Asís,
en el casco histórico
de La Habana. Esta pequeña
pero atractiva institución
tuvo el buen tino de dedicar
uno de sus 12 acuarios específicos
a los peces cubanos. Los resultados
fueron excelentes. Tan solo
deténgase a observar
a quienes lo disfrutan un buen
rato diciendo para sus adentros
"Caramba y estos peces
son del patio!!!"
Los
Guajacones Ovíparos.
Familia Ciprinodóntidos
(Killis).
Cubanichthys
cubensis: Cubanichthys,
del nombre de la Isla + Ichthys,
en griego: pez.
cubensis, del latín:
de Cuba o cubano.
Sinónimo: Fundulus cubensis.
Entre
los peces de agua dulce cubanos
es el ovíparo más
interesante. Fue descubierto
por Eigenmann en 1902 en la
provincia de Pinar del Río,
extremo occidental de la isla.
Posteriormente ha sido localizado
en La Habana, Batabanó,
La Ciénaga de Zapata
y ocasionalmente en la región
central.
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Cubanichthys
cubensis |
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Gambusia
puncticulata |
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Girardinus
metallicus
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Limia
vittata |
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Rivulus
cylindraceus |
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Nandopsis
tetracanthus |
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Mide
alrededor de 4 cm, viviendo en aguas
estancadas y cenagosas, así
como en aguas claras de canales cerca
de las costas, esteros y manglares.
Incluso ha sido encontrado en aguas
con salinidad media.
Los
machos presentan coloración
más intensa. La base del cuerpo
de tono verde olivo brillante, observándose
una banda oscura lateral y longitudinal
desde la boca, atravesando el ojo
y terminando en la base de la aleta
caudal más pronunciada en la
hembra.
La
banda de los machos es de color más
intenso y aparece bordeada, arriba
y abajo, por bandas de color naranja
vivo, agregándose a ello líneas
longitudinales de color azul metálico.
Las aletas son transparentes con los
bordes de las anales y dorsales de
color azul en los machos.
Este
pececillo, denominado por algunos
como el neón cubano es un pez
pacífico, algo tímido,
que se esconde entre la vegetación.
En la naturaleza se reporta en compañía
de Gambusia punticulata, Gambusia
punctata, Girardinus metallicus y
Limia vittata.
William
Innes logró su reproducción
por primera vez en cautiverio. Para
ello se necesita un acuario de unos
20 litros, plantado en abundancia,
preferiblemente con plantas de hojas
finas como Cabomba.
Para
el desove, colocar dentro del mismo
una pareja y garantizar que el recipiente
reciba luz solar. El agua debe ser
blanda y ligeramente ácida.
La puesta se realiza generalmente
al amanecer y es poco productiva.
Tan solo unos 15 huevecillos esféricos,
transparentes, de color amarillo fuerte
agrupados en un racimo muy adhesivo
que colgará a través
de unos finos hilos de la vegetación
del acuario, constituyendo éste
un hecho único entre los peces.
Dichos huevos eclosionan a los 10
días a temperaturas entre 25
y 30º C, naciendo las larvas
con un saco vitelino pequeño,
que reabsorben con prontitud, por
lo que muy probablemente necesiten
alimento a las 30 horas del nacimiento.
Cuando alcanzan los 2 cm de largo
comienzan a aparecer los colores del
cuerpo.
La
alimentación del neón
cubano se apoya en larvas de mosquito
(le encantan), algas y Daphnias, aunque
con el tiempo aceptan alimento congelado.
Rivulus cilindraceus:
encontrado por Poey en la zona occidental
de Cuba en 1861. Se localiza también
en la Florida. Viven en aguas tranquilas
y de mucha vegetación. La parte
superior del dorso es oscuro, casi
morado y va aclarando a medida que
baja hacia el vientre. Presenta reflejos
verdes y rojos con una mancha rojiza
en la base de la aleta caudal que
en las hembras se torna negrusca.
Se
reproducen mediante unos huevecillos
adhesivos que son expulsados en pequeñas
unidades diarias de 5 ó 6 durante
3 ó 4 días. La eclosión
ocurre a las dos semanas. Es preferible
colocar dos o tres machos por cada
hembra. Acuario bien plantado con
Cabomba, Miriophyllum y agua blanda,
ligeramente ácida. Alcanzan
5 cm de longitud.
Ciprinodon variegatus riverendi:
descubierto también por Poey
en 1863 dentro de lagunatos salobres
del occidente cubano. De esta especie
se conocen algunas variedades debido
a la abundancia de ocelos rosados
que presentan haciendo distintas figuras.
Rivulus
marmoratus: se diferencia
de R. cilindraceus por su mayor tamaño
(6-7 cm) y tener colores más
vivos. sus escamas son más
pequeñas. Fue descubierto por
Poey en 1880, también en el
Oeste del país.
Los
Guajacones Ovovíparos. Familia
Pecílidos.
Gambusia
punctata: fue hallado por
Poey en l855. Habita en cualquier
lugar de Cuba enaguas con movimiento
y poca profundidad. Tiene una tonalidad
azulada sobre fondo verde olivo con
ojos violeta. La aleta dorsal es negruzca
y presenta varias hileras de puntos
carmelitas. Son poco prolíficos.
Las hembras paren de 15 a 20 alevines.
Los machos alcanzan hasta 5 cm.
Girardinus
matallicus: Poey los clasificó
en 864, después de capturarlos
en Vuelta Abajo, la famosa zona donde
se cosecha el mejor habano en Pinar
del Río. Fueron denominados
así en honor al ictiólogo
franco-americano Charles Girard. Presentan
reflejos metálicos debido a
la presencia de unas 15 franjas transversales
de color plateado. Es una especie
muy activa que se adapta rápidamente
a las condiciones de un pequeño
acuario. En los años 20 del
siglo pasado, Innes lo encontró
en la zona oriental. Los machos alcanzan
5 cm.
Limia
vittata: hallada por el francés
Guichenot en 1853 en los fondos fangosos
de los arroyos occidentales. Vittata
quiere decir "con una banda".
Limia se refiere al limo de los ríos.
Son de color verde olivo con cuatro
líneas de puntos oscuros desde
los opérculos hasta la cola.
Las aletas impares son amarillentas.
Se caracterizan por su descomunal
proliferación; en cada parto
arroja más de 100 alevines
que engullen los padres al meno descuido.
Los machos alcanzan 6 cm.
Quintana atrizona:
El Género se refiere al quinto
rayo que tiene el gonopodio; atrizona
quiere decir "dividido por zonas.
Se colectó por primera vez
en 1934 en Baracoa por el norteamericano
Hubbs. Tiene el cuerpo de color verde
olivo con varias hileras de puntos
negros tan unidos que parecen franjas.
La línea central es amarilla
y las aletas ventral y anal poseen
tonalidades azuladas. Puede considerarse
como un pez bonito. Se desarrolla
muy rápidamente pues a los
cuatro meses ya está apto para
la reproducción. Llega a los
4 cm de longitud.
Gambusia
puncticulata: Poey la descubrió
en 1855, en la Provincia de Matanzas.
Es más chica que G. punctata,
con escamas más pequeñas
y menor cantidad de líneas
de puntos oscuros
Gambusia baracoana:
Rivas la encontró en 1944,
en las cercanías del Río
Miel. Se distingue por su pequeña
dimensión, la menor de todos
los Guajacones. La hembra apenas alcanza
los 3 cm. Ha sido hallada más
tarde en las proximidades de los poblados
de El Cupey y Yamanigüey a unos
kilómetros del Centro Industrial
del Moa.
Gambusia
bucheri: fue descubierta
por Rivas en 1944 no lejos del puente
sobre el Río Jicotea en el
antiguo camino de Moa a Punta Gorda.
Lamentablemente los deshechos industriales
que se arrojan a ese río han
borrado todo vestigio de vida animal
en ese lugar. Se han capturado después
en corrientes tributarias del Jicotea,
así como en Cayo Guam y otros
arroyos de la zona minera de Moa por
aficionados del lugar. Es una especie
intermedia entre G. punctata y las
otras.
Gambusia
howelli: también el
ictiólogo Rivas fue quien encontró
estos Guatacones en Punta del Este,
Isla de la Juventud (Antigua Isla
de Pinos). Esta especie vive en aguas
salobres. Son de color oliváceo
con aletas impares rojizas y tonalidades
plateadas en el vientre, alcanzando
de tres a cuatro centímetros.
Además
de las anteriores, mencionaremos otras
especies oriundas y otras que si bien
no son exclusivas de Cuba, es posible
localizarlos en nuestros ríos
y riachos insulares. Todos los mencionados
son ovovivíparos. Ofrecemos
los nombres científicos, y
en algunos casos los nombres vulgares
en español; entre paréntesis,
los apellidos de los científicos
que los describieron por primera vez,
así como referencias a los
sitios en que han sido localizados.
"Guajacones"
oriundos de Cuba.
Girardinus
creeolus (Garman, 1895) Sierra
de los Órganos, Pinar del Río.
Girardinus cubensis
(Eigenmann, 1903) Sierra de los Órganos,
Pinar del Río.
Girardinus denticulatus
(Garman, 1895) Sierra de los Órganos,
Pinar del Río.
Girardinus falcatus
(Eigenmann, 1903) Sinónimo:
Girardinus de vientre amarillo. San
Cristóbal, Pinar del Río.
Girardinus microdactylus
(Rivas, 1944) Sierra de los Órganos
e Isla de la Juventud (Antigua Isla
de Pinos)
Girardinus serripenis
(Rivas, 1958) Río Taco Taco
y Sierra de los Órganos, Pinar
del Río.
Girardinus uninotatus
(Poey, 1860) Ríos Guam y Taco
Taco, Sierra de los Órganos,
Pinar del Río.
"Guajacones"
no exclusivos de Cuba que viven en
sus aguas.
Gambusia
caymenensis (Regan, 1913)
Gambusia dominicensis
(Regan, 1913)
Poecilia (Limia) caudofasciata
(Regan, 1913). Sinónimo:
Poecilia azul.
Poecilia (Limia) melanogaster
(Guenther, 1866). Sinónimo
Limia de vientre negro.
Además
de los géneros señalados,
en Cuba se encuentran otros como Glaridichthys,
Toxus, incluso existe
una especie de cíclido: el
Nandopsis tetracanthus,
aunque son menos abundantes que los
Guajacones.
Bibliografía:
Poey, Felipe "Memorias sobre
la Historia Natural de la Isla de
Cuba" Ed. Científico-Técnica,
La Habana, 1972
Alayo, P. "Lista de los peces
fluviales de Cuba" Trabajo de
divulgación Nº 34, Museo
Felipe Poey, La Habana, 1965. |