Por
Omar Iruela Gonzalez, Güines,
La Habana, Cuba
Capitulo II: “El Agua”
La
mayoría de los aficionados,
sin tener muchos conocimientos
que considera complicados, logra
éxitos pero solamente con
peces no muy exigentes como Colisables,
Platys, Guppys, Cebritas, algunos
Barbos. También es real
que muchas veces los parámetros
bioquímicos del agua se
alteran tanto que los peces no
lucen sus colores, no se desarrollan,
no se reproducen, se enferman
ocurriendo lo mismo con las plantas
y no se sabe por qué.
No
queda más remedio al verdadero
acuarista que conocer un poco
más sobre las características
del agua donde viven nuestras
mascotas si queremos tener bastantes
éxitos en la cría
y mantenimiento además
de prevenir catástrofes
que desanimen a los novatos.
Lo
haremos de la manera menos densa
posible y sin pretender convertir
a los lectores en colegas de Mendeleiev.
Los
compuestos más importantes
que nos interesan del agua son
el cloro, pH, GH y los compuestos
nitrogenados.
Debemos
recordar antes que nada que los
organismos que viven en un acuario
(peces, invertebrados y plantas)
son influidos directamente por
las características físicas,
químicas y biológicas
del medio liquido. Estas características
son estables en un río
o un lago, lo que no sucede en
una pecera desde que arriba a
ella el primer pez al cual siguen
muchos mas, casi siempre provenientes
de especies originarias de diversas
partes del mundo, con parámetros
diferentes de sus ambientes naturales.
Ya
sé que algún lector
avezado ripostará afirmando:
“pero yo tengo juntos escalares
Colisables, Cebritas, Mollys y
cada especie proviene de un lugar
distinto o sea Amazonas, México
o la India y no pasa nada porque
están adaptados al agua
de Cuba”.
Lo
anterior es una media verdad y
una media mentira, como usted
prefiera llamarlo. Si algún
parámetro se altera mas
allá del limite aceptable
se provoca estrés en el
ejemplar, lo que actúa
como factor predisponerte o como
causa de enfermedad. Actuar a
ciegas con el agua cuando tenemos
muy diversas especies es un riesgo
e incluso voy a hacerme el harakiri:
yo lo he hecho (¿Quién
no?). Tal vez por eso es que tenga
remordimientos cuando recuerde
la muerte “inexplicable”
de algunos de mis Ramirezzis.
En
el mantenimiento de su conjunto
acuático muchos andan a
ciegas con el agua pero si se
pretende reproducir discos o tetras,
otro gallo cantará, pues
hay que imitar al máximo
las condiciones de su hábitat
si queremos que críen.
El
agua pura no existe en la naturaleza,
es decir, no sólo es H2O,
sino que contienen gases disueltos,
compuestos orgánicos, sales
minerales, metales, cloro.
En
las ciudades el agua contiene
por medidas higiénicas,
una cantidad excesiva de cloro.
Si bien la cantidad de cloro que
queda en el agua no es dañina
para los humanos, para los peces
puede ser mortal. Por todo ellos
NO PODEMOS INTRODUCIR DIRECTAMENTE
LOS PECES EN UN ACUARIO QUE CONTENGA
TOTALMENTE AGUA DE LA LLAVE RECOGIDA
RECIENTEMENTE.
Normalmente
los acuarista recurren a dos soluciones
ante este problema: una de ellas
es cuando efectúan un cambio
de agua sustituir con el agua
directa de la llave tan solo la
tercera parte del volumen contenido
en la pecera conservando dos tercios
originales que no contienen cloro
reduciendo así el impacto
dañino para los peces.
De todos modos no es una buena
variante. La mejor por ser más
segura es liberar el cloro del
agua que llegará al acuario.
¿Cómo hacerlo?
El
cloro se evapora con relativa
rapidez, basta dejar el agua en
reposo un poco mas de 24 horas
y si esa agua se agita con una
fuerte aireación pues mucho
mejor. Para el aficionado que
lo que quiere todo de prisa en
su vida, los comerciantes ofrecen
los conocidos “Anticloro”
que no es otra cosa que el THIOSULFATO
DE SODIO (Na2S2O3) que neutraliza
el cloro rápidamente y
se aplica a razón de 1
gramo por cada 3 litros de agua.
El pH
En todas las aguas naturales encontramos
cantidades disueltas de sustancias
ácidas y alcalinas. Si la proporción
de sustancias ácidas es mayor
que la proporción alcalina,
el agua tendrá una reacción
ácida, y viceversa. Si ambas proporciones
están más o menos
igualadas, se habla de agua neutra.
PH
es la abreviación de “Potencia
de Hidrogeno”. El pH mide
la intensidad de las reacciones
ácidas o alcalinas del agua. Su
escala oscila entre 0 y 14. Cuando
posee un pH cercano a 7, el agua
es neutra; si el valor pH es inferior
a 7, tenemos aguas ácidas y si
es superior, hablamos de agua
alcalina.
| Acido
|
Neutro
|
Alcalino |
 |
| 0 |
7 |
14 |
¿Por
qué le interesa a un acuarista
el pH? Pues porque si bien en
su ambiente natural la mayoría
de los peces viven en aguas con
pH entre 6 y 7.5, algunos peces
como los procedentes de los grandes
lagos africanos requieren un agua
mas alcalina de 8 a 8.5. Las especies
de América del Sur como
los discos, los Tetra Neón
y el cardenal requieren de un
pH más ácido de lo normal.
En ese tipo de peces ajustar bien
el ph equivale a éxitos
en su cría, mejores colores
y mejor confort.
Para
medir el pH existen equipos elementales
colorimétricos, líquidos
o en tiras de papel que dan valores
aproximados pero lo suficientemente
confiables. También hay
aparatos electrónicos llamados
Peachímetros, que dan valores
exactos e instantáneos,
basta introducir el extremo del
pulsor dentro del agua para que
aparezca el valor exacto del pH
de dicha solución. Estos
útiles aparatos han ido
apareciendo en las tiendas de
mascotas en divisas de la Ciudad
de La Habana.
Para
medir el pH por el método
colorimétrico se usa el
azul de bromotimol que en contacto
con el agua produce cambios en
su coloración y cubre el
rango de 6 a 7.6 como lo podemos
ver en el siguiente cuadro:
|
Color |
pH |
|
|
Amarillo |
6.0
(moderadamente ácido)
|
|
|
Verde |
7.0
(neutro) |
|
|
Azul |
7.6
(Alcalinidad) |
Como
datos prácticos daremos
el pH de algunos productos que
podemos usar en la corrección
de problemas de acidez o alcalinidad.
|
Productos |
pH |
| Vinagre
|
2.0
|
| Zumo
de limón |
2.1 |
| Agua
de lluvia |
6.5 |
| Agua
destilada |
6.2
– 6.9 |
| Solución
de bicarbonato |
8.5
|
Teóricamente
el agua destilada debería
tener un pH de 7, es decir neutro,
pero resulta que es ligeramente
ácido, debido a que absorbe anhídrido
carbónico (CO2) y otras
impurezas del aire y de las vasijas
que la contienen.
Haciendo
hervir el agua y guardándola
durante su enfriamiento en recipientes
de vidrio, evitando el contacto
con el aire el pH es de 6.2 a
6.9.
La
mayoría de las aguas potables
tienen un pH que va de 6.8 a 8.
El
pH es un parámetro muy
importante que me gustaría
exigir a mis amigos de afición
como exigen muchos libros de acuario
que se vigile constantemente,
pero no ignoro que es utópico
pedir a un acuarista cubano que
lleve un registro periódico
del agua de sus peceras, no solo
por falta de tiempo sino también
de recursos. A pesar de todo alerto
que el pH en un sistema cerrado
como es el acuario tiende a variar
como consecuencia de las reacciones
bioquímicas que se producen
en su interior. Entonces, al menos,
tengamos a mano una forma de medirlo
y hagámoslo rutinariamente
cada 15 días si podemos.
Una
ultima interrogante sobre este
aspecto ¿Cómo modificar
el pH? Un método casero
de acidificar el agua es añadir
gotas de juego de jugo de limón
(ácido cítrico) hasta llegar
al valor de ph deseado o usar
turba (de la cual se hablara próximamente).
Si
se desea el efecto contrario (alcalinización
el pH) podemos adicionar bicarbonato
de sodio lentamente hasta lograr
el punto óptimo que queremos.
Igual consecuencia de un pH alto
se logra adicionando conchas,
rocas y materiales calcáreos
en el acuario.
Dureza General (GH)
Las
aguas duras son las que contienen
exceso de calcio y magnesio. Esta
agua no disuelve bien el jabón
y por lo general aparecen asociadas
a un pH alto (alcalino) estable.
Agregando agua blanda (destilada)
o filtrada a través de
turba se reduce la dureza.
La
dureza del agua se mide en grados
de dureza. Se han establecido
diversos sistemas de graduación,
pero el más utilizado es
el de dH o gradiente de dureza
alemana.
De
acuerdo a esta graduación
podemos clasificar las aguas del
modo siguiente:
Ahora
bien en la práctica podemos
sospechar que la dureza ha aumentado
cuando observamos una película
blanquecina en los bordes superiores
de los vidrios del acuario.
Este
aumento de la dureza será
más o menos perjudicial
para nosotros en dependencia de
los peces que tengamos. Por ejemplo:
un molly siempre lo agradecerá
pero un Neón o un Disco
si pudieran sacarían la
cabeza del agua y protestarían.
El
agua de un acuario tiende a endurecerse
paulatinamente por dos razones:
Se van creando constantes reacciones
biológicas que proporcionan
sales de sulfato, cloruros, nitratos
a pesar de que las plantas de
la pecera se alimentan de parte
de esas sales. El otro motivo
se produce por la evaporación
del agua, que si bien se pierde,
no evapora las sales del acuario
que se van acumulando. De ahí
que es un error garrafal conformarse
con reponer el agua evaporada
de nuestra pecera sin tocar nunca
el agua residual. Es vital efectuar
cambios periódicos de agua
siguiendo las reglas de las que
hablaremos en un próximo
artículo. Estos cambios
de agua tienen como objetivo eliminar
productos residuales que van resultando
dañinos a los peces.
A
los efectos de corregir los valores
de dureza debemos recurrir a medidores
específicos, que también
se encuentran en las tiendas de
mascotas de la Ciudad de La Habana.
Sinceramente menciono estas tiendas
porque desconozco si en otras
capitales de provincia existen,
pero si podemos citar que en La
Habana la corporación CUBALSE
oferta estos productos en dos
o tres unidades.
Para
ablandar el agua lo mejor es optar
por cambios parciales de agua
muy lentamente si lo hacemos con
los peces adentro del acuario,
con no más del 50% de agua
destilada. Con igual propósito
podemos filtrar el agua con turba
o zeolita.
Introducir
en el acuario piedras calcáreas
ayuda a endurecer el agua lentamente
y seria una solución para
los que necesitan aumentar la
dureza. Cualquier tipo de roca
o arena cálcica provocara
endurecimiento del agua ya que
el carbonato cálcico que
contienen se va diluyendo en el
agua, por tanto no se aconseja
usar esos materiales con peces
que requieran aguas blandas.
Compuestos nitrogenados
Los
compuestos nitrogenados en el
acuario tienen su origen en la
descomposición de materia
orgánica contenida en los
restos de alimentos ricos en proteínas
(los alimentos vivos y las hojuelas
contienen entre el 30 a 45%),
en las excretas y orina de los
peces, en los caracoles muertos,
el agregado de abonos a las plantas
o los restos de estas plantas
e incluso el aumento de estos
compuestos en el acuario es significativo
cuando falta una buena aireación,
tenemos muchos peces, provocándose
escasez de oxígeno en el
agua que favorezca el ciclo del
nitrógeno y la liberación
de amoniaco.
¿Por
qué hablamos de amoniaco?
Debido a que es el primer producto
que se forma como resultado de
la descomposición de la
materia orgánica en el
agua tanto en el sustrato como
suspendida en el líquido
donde nadan los peces. Los restos
de heces, comida, etc. son descompuestos
por una serie de bacterias que
producen este amoniaco, el cual
es toxico para nuestras mascotas
incluso a concentraciones bajas.
El
amoníaco (NH3) no permanece
estable en el acuario, sino que
es transformado en nitritos (NO2)
por unas bacterias del género
Nitrosomas. Seguidamente este
proceso Amoniaco - Nitritos -
Nitratos se le conoce como Nitrificación
y a todas estas bacterias que
lo efectúan Bacterias nitrificantes.
Los
nitritos, primera etapa de la
nitrificación, al igual
que el amoníaco son tóxicos
para los peces a partir de un
valor de 0.5 mg/L, aunque la tolerancia
varia dependiendo de las diversas
especies de peces. Si el acuario
está sano, los nitritos
serán transformados rápidamente
en nitratos.
Los
nitratos, producto final de la
nitrificación, no son tóxicos
a los animales acuáticos
hasta que alcancen valores muy
altos. Cifras grandes de nitratos,
más que toxicidad, produce
malestar general, apatía,
lentitud en el crecimiento. Por
eso si bien no es un peligro mortal
nos conviene tenerlos a raya ya
que dentro de la pecera se va
acumulando. La medida número
uno contra esto sigue siendo la
citada hace un rato: CAMBIO PARCIAL
DEL AGUA VIEJA POR AGUA NUEVA.
Se
puede considerar cifra peligrosa
de nitratos la de los 100mg/L
aunque en el caso de los invertebrados
marinos soportan muy mal valores
mayores de 40mg/L. Las plantas
del acuario consumen una parte
de los nitratos, de lo que debemos
concluir la ventaja que constituye
tener el acuario plantado. Sobre
las plantas volveremos en un próximo
artículo.