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Más de 50 especies
localizadas en América tropical y subtropical, hacen del Género Echinodorus
uno de los grupos de plantas acuáticas más extendidos del mundo.
Varias especies se encuentran extendidas en la cuenca del Río Paraná y también
en la del Río de la Plata.
Sin embargo, la mayor concentración de especies diferentes se localizan en
Brasil, en la región amazónica, razón por la cual los miembros de este Género
reciben el nombre popular de “Espadas Amazónicas”.
La mayoría de las especies son plantas de zonas pantanosas y no viven en
lugares donde el agua circula con mayor o menor intensidad. Muchas crecen
parcialmente fuera del agua y sólo en las épocas de lluvias son cubiertas
totalmente. Es precisamente en épocas de inundaciones cuando la planta
desarrolla sus características de planta sumergida.
La pátina protectora de hojas y tallos se mantiene impermeable mientras la
planta está expuesta al aire y la deshidratación, por cuyo motivo la planta
aparece con un aspecto de rigidez y rusticidad. Al quedar totalmente sumergida
las hojas y tallos van adquiriendo paulatinamente mayor flexibilidad y textura
suave.
Algunas pocas especies viven permanentemente sumergidas y mueren en poco tiempo
si se las mantiene sobre tierra. Entre esas especies se encuentran Echinodorus
amazonicus y Echinodorus parviflorus.
Las especies anfibias o palustres pueden vivir mucho tiempo, reproducirse y
florecer aún si se las mantiene bajo el agua en forma permanente. Sin embargo,
en los ambientes naturales, se las localiza en aquellos lugares que anualmente
tienen períodos de sequía en ríos y arroyos de caudal muy bajo en ciertas épocas
del año. Éste último es el caso de Echinodorus spp.
(presuntamente E. uruguayensis y
E.
paniculatus ) que crece en algunos ríos y
arroyos de la provincia de Misiones y también en Formosa, parte de Corrientes y
en Uruguay.
Algunas especies de Echinodorus
producen semillas y otras no. La mayoría se reproduce por floración. La flor
puede tener un tamaño de 2,5 a 5 cm y da lugar a la formación de un fruto que,
al madurar, libera una cantidad de
semillas de 2,5 a 3 mm de largo que se esparcen por el ambiente.
Cultivar Echinodorus
no es una tarea complicada. Si solamente se las mantiene en un acuario con buena
iluminación y nutrientes, crecerán y se multiplicarán de año a año. Se debe
respetar un ciclo de invierno en el cual la cantidad de horas de luz y la
temperatura sean menores. En este caso, al llegar la primavera crecerán enérgicamente.
Si
se desea reproducirlas en grandes estanques, aún en climas subtropicales como
el de la Argentina, bastará mantenerlas en un suelo bien nutrido (por ejemplo
tierra de jardín mezclada con arena gruesa, laterita (tierra de Misiones) y ladrillos molidos), cubriendo el
estanque con una manta plástica transparente durante el período de frío
invernal. Todos los Echinodorus son perennes y soportan los períodos
invernales si la temperatura no baja de 15º C. La temperatura ideal en invierno
oscila entre 17 y 19º C, mientras que en el verano debería mantenerse entre 22
y 28º C. Es precisamente en verano que los cultivadores deberán proteger el
cultivo con tejidos media-sombra de 50% a 65%, según la región geográfica
donde se encuentren. Esta media-sombra deberá ubicarse entre 1 y 2 metros de
altura sobre el nivel del agua, permitiendo la circulación de aire.
Para la plantación
en acuarios existen diversas especies de mayor o menor porte, encontrándose
siempre alguna especie que se adapte al tamaño del acuario. Las especies de
gran porte podrán mantenerse en lechos con pocos nutrientes a fin de evitar que
crezcan al punto de salir del acuario, mientras que las más pequeñas podrán
ubicarse en macetas o terrazas con suelos abundantes en nutrientes.
En cualquier caso los
tallos florales que se extienden a partir de la planta madre, podrán ser
sujetados al fondo, de modo que den lugar a una nueva planta sumergida. De lo
contrario crecerán en busca de la superficie para dar lugar a la formación de
plantas flotantes una vez desprendidas del tallo floral. En algunas especies los
tallos florales producen alrededor de 30 nuevos individuos, mientras que otras
pueden llegar a 150.
Algunas especies desarrollan robustos rizomas que, divididos por medio de un
corte con un cuchillo muy filoso, permitirán dividir la planta original en
varias plantas más pequeñas. Si los rizomas son dejados flotando libremente,
darán lugar, cada uno de ellos, a varias plantines (hasta 15 de un solo
rizoma). En todos estos casos debe proveerse iluminación natural abundante y no
debe haber caracoles que devoren las hojas recién formadas.
Echinodorus no
es muy sensible a las diferentes condiciones de agua. Esto ofrece una gran
ventaja al acuarista ya que pueden vivir en aguas blandas y de pH próximo a 7
(que es su medio ideal), o en aguas de una dureza y pH mayor o menor (sin llegar
a extremos). La única condición ineludible es proveerles buena iluminación.
Se trata pues de una planta ideal para todo tipo de acuarios. En los de agua fría
se puede recurrir a Echinodorus argentinensis
(grandiflorus) (vendida en los comercios
como “Calita”), planta que en acuarios tropicales no resiste mucho tiempo,
excepto que pueda ser sometida a un período de hibernación a bajas
temperaturas.
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