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E. argentinensis
crece en grupos aislados o matas a lo largo de las
costas del Río de la Plata y también en ríos, arroyos, lagunas,
pantanos y hasta en campos inundables. Se la encuentra desde el sur de
la Provincia de Buenos Aires hasta el extremo Norte de la Argentina,
extendiéndose más allá de los ríos de la cuenca Parano-Platense.
En los ambientes naturales ha demostrado una extraordinaria capacidad
de adaptación, la cual no se evidencia en acuarios donde puede ser
considerada una planta "difícil".
En estanques (foto arriba izquierda) donde la iluminación sea más
intensa, crece muy bien en macetas con un sustrato rico en nutrientes
(tierra de jardín y arcilla o "laterita") Una mezcla de abonos no
fosforados y con mucho hierro, producirán plantas sanas y fuertes en
los estanques.
En acuarios deberá podarse reiteradamente a medida que sus hojas
intentan sobrepasar los 2/3 de la altura del acuario. En ese caso
producirá nuevas hojas que finalmente terminarán aceptando su posición
de planta sumergida.
Soporta un rango de temperaturas muy amplio, dependiendo del lugar del
cual fueron colectadas. Se las encuentra en climas extraordinariamente
fríos, donde en invierno hay temperaturas bajo cero hasta en los
cálidos charcos del Litoral Argentino con temperaturas de hasta 35º C
en verano.
Tampoco hay características muy específicas en lo que hace a dureza y
pH. La hemos encontrado en zonas bajo influencia del Océano Atlántico,
en las costas de la Provincia de Buenos Aires, con pH próximos a 7,8 y
dureza 14 dH, pero también en zanjas y canales de aguas con pH 5,0 y
dureza inferior a 2 dH.
La forma más común en que se la encuentra es la palustre, invadiendo
zonas de cultivo y pastoreo vecinas a
cursos de agua o charcos estacionales. En las orillas de los ríos se
encuentra en ambas formas: palustre y sumergida, adquiriendo las
primeras una talla de hasta 1,20 metros y alrededor de 15-25 cm de
diámetro en la base de la planta.
Se reproduce rápidamente por raíces, pero también es posible
reproducirla por semillas en la forma característica de los
Echinodorus.
Probablemente el nombre de
Echinodorus argentinensis deje de ser utilizado para dar lugar al
de Echinodorus grandiflorus, ya que al parecer se trata de la
misma planta que adquiere dos formas diferentes según las condiciones
ambientales, su tamaño y edad. |
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Echinodorus
argentinensis forma grandiflorus, es
la forma más habitual de localizarla en las zonas más cálidas, en
particular en aquellos lugares donde los ríos y arroyos con sus
crecientes y bajantes mantienen las zonas cubiertas con algunos
centímetros de agua.
Regularmente quedan cubiertas totalmente por el agua durante algunas
horas o días, volviendo al poco tiempo a permanecer apenas
cubiertas sus raíces por unos centímetros de agua o fango.
Durante períodos de sequía muy largos las hojas adquieren una
coloración amarronada, se tornan más duras y se cubren con una pátina
bastante impermeable que evita la deshidratación. |