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El Género
Vallisneria
es uno de los más comunes en acuarismo. Ello se debe a que todas las especies
(algunas tropicales y otras subtropicales), son bastante resistentes, se
reproducen con cierta facilidad, sus hojas acintadas son especialmente aptas
para formar matas altas o cubrir fondos y rincones y su precio en el mercado es
muy accesible.
Sus exigencias y
requerimientos no son difíciles de satisfacer en la mayoría de los acuarios,
excepto en el caso de Vallisneria gigantea, que exige acuarios muy altos
para desarrollarse.
La distribución geográfica es tan amplia que abarca casi todo el mundo.
Algunas especies parecen haber sido introducidas artificialmente en zonas geográficas
que no le son propias, habiéndose desarrollado con adaptación al ambiente.
Sin duda esto es lo ocurrido en la Provincia de Misiones, donde a lo largo del río
Paranaý Miní y en su desembocadura en el Río Paraná, encontramos (en 1979,
1982 y 1989) importantes poblaciones de Vallisneria sp. muy
similares a Vallisneria americana. No hemos recorrido ni tenemos
informes más actuales de la zona, pero seguramente aún deben estar
allí, ya que algunas matas tenían hasta 400 metros de longitud.
La
especies más conocidas de este Género (a las que se suman algunas variedades híbridas
cultivadas), son:
Vallisneria americana.
Planta de 30 a 40 cm. de
altura, con las hojas típicas del Género, o sea en forma de cinta, basales
y un fuerte enraizamiento. Se extiende desde el Sur de Estados Unidos hasta
Centroamérica. Esta especie crece rápidamente siempre que encuentre los
nutrientes necesarios y buena iluminación. Requiere buena iluminación y se
encuentra mejor en aguas de dureza media (superior a 10º dH). Siendo de las áreas
tropicales de América, es una
planta muy apta para acuarios tropicales.
Es muy común en los acuarios de venta al público de Argentina, donde se la
suele vender como Vallisneria “gigante” en algunos casos y Vallisneria
“spiralis” en otros. En realidad se trata de la misma planta cultivada de
diferente manera. Los ejemplares cultivados en invernáculos o en zonas más cálidas
de nuestro país presentan las hojas más espiraladas, lo mismo que los
ejemplares cultivados en verano en Buenos Aires y alrededores. Los ejemplares
cultivados en zonas más frías o en invierno, presentan hojas más robustas y
rectas y un color más oscuro, aparentando ser una planta diferente.
Vallisneria asiática
Bastante común en nuestro
medio, ya que no sólo se ha introducido por medio de importaciones esporádicas,
sino que se la ha cultivado desde hace muchos años. Se trata de una especie
distribuida en Japón y Este de Asia muy parecida a Vallisneria tortissima,
pero de hojas más rectas y menos robusta. Se la comercializa en la Argentina
con el nombre de Vallisneria “común”, o “chica”. Las variedades
cultivadas en nuestro país raramente sobrepasan los 40-45 cm, sus hojas
lanceoladas y finas no tienen un diámetro mayor a 5-6 mm y según el medio de
cultivo y la época del año, su coloración suele variar entre el verde claro y
medianamente intenso. Son plantas de crecimiento más lento que otras especies
del mismo Género, pero soportan perfectamente aguas de temperatura bastante
baja. Al colocarlas en acuarios tropicales comienzan a perder las hojas y salvo
excepciones, terminan muriendo.
El problema reside básicamente en los nutrientes y la temperatura. Al
colocarlas en acuarios tropicales, el metabolismo de la planta se acelera y por
lo general sus raíces no encuentran suficientes nutrientes en el suelo para
satisfacer sus necesidades. El procedimiento adecuado para la subsistencia de Vallisneria
asiática es la aclimatación paulatina. Lo ideal es adquirirlas en un
comercio que la tenga en agua fría y mantenerlas en un acuario en el cual haya
abundantes nutrientes (eventualmente en macetas con una mezcla de tierra o
resaca esterilizada y arena gruesa), al que se le irá aumentando la temperatura
a razón de medio a un grado por semana. Al mismo tiempo se le proporcionará
luz abundante (en lo posible natural). Al cabo de dos o tres meses tendremos
ejemplares adaptados al agua tropical que estarán multiplicándose rápidamente.
Esta como todas las plantas y peces requieren de un período de hibernación,
en el cual reposan sus actividades vitales y se recomponen para la intensa
actividad biológica de la Primavera y el Verano. En este caso en particular
podrán trasladarse las macetas a un acuario de hibernación o, si los peces lo
permiten, bajar la temperatura paulatinamente unos grados al tiempo que se
reduce la cantidad de horas y la intensidad de la luz.
Vallisneria gigantea.
Es una planta poco apta para acuarios pequeños por su gran desarrollo y altura.
Sus hojas pueden tener un diámetro de hasta 35 mm. y un largo de hasta 1,50 –
2 metros. Por lo general su color es verde intenso, más oscuro en los
ejemplares cultivados en zonas frías o en Invierno. Sus hojas (basales, como
todas las del Género), tienen un rizoma bulbiforme, lo que produce un
crecimiento de las hojas en abanico, ocupando la base de la planta hasta 10 cm.
o más.
Lucen espectaculares en acuarios de gran altura (60 cm. o más) donde pueden
desarrollarse muy bien si cuentan con abundante luz y nutrientes.
Sus largas hojas cubren la superficie del acuario, brindando un tamiz a
la luz y creando zonas de sombra muy apreciada por algunos peces. El problema
reside precisamente en sus virtudes: crece rápidamente y sus hojas pueden
llegar a ser un problema que los acuaristas resuelven tijera en mano. La poda,
como toda cirugía, debe tener un método y debe evitar lesiones para evitar que
la planta se enferme y sus hojas mueran.
Para empezar, no se deben utilizar tijeras. Una hojita de afeitar será lo
indicado. En segundo lugar, debe hacerse el corte desde el reverso de la hoja y
en diagonal, para permitir una mejor cicatrización. Pero, por sobre todo, lo
mejor es no cortar las hojas en la punta sino en la base, es decir, podar toda
la hoja, de modo que permita el crecimiento de hojas nuevas que la reemplacen.
De este modo la planta sufre menos y no es mutilada. Es muy difícil mantener
sana una hoja rota o cortada, pues de no cicatrizar rápido es una vía de
entrada para las enfermedades.
Vallisneria
portugalensis
Se trata de una especie poco o nada difundida en la Argentina. Sus hojas son
lanceoladas en los extremos y rectas desde la base hasta la mitad. El tamaño y
demás características generales son similares a Vallisneria americana, con
la diferencia que soporta aguas ligeramente ácidas y blandas y no requiere
iluminación intensa para desarrollarse. Crece lentamente y no es muy exigente
en materia de nutrientes.
Vallisneria spiralis
(Foto de la
izquierda)
Cuando describamos esta planta habrá
muchos decepcionados, ya que no se trata de la planta que comúnmente se vende
con ese nombre en los acuarios. En realidad V. Spiralis es una planta de
porte y características muy parecidas a V. Gigantea y cuya distribución
abarca zonas subtropicales de Europa y otras partes del mundo. De coloración
verde brillante, hojas en forma de largas cintas (hasta 120 cm o más) y un diámetro
entre 5 y 12 mm. usualmente con cinco venas longitudinales.
Vallisneria tortissima
Planta de porte medio (40 a 50 cm de altura), hojas acintadas en forma de
tirabuzón o espiral, de 5 mm de ancho y, esta si, es la comercializada comúnmente como
Vallisneria
spiralis o “tirabuzón” (en inglés “corkscrew Vallisneria”). Es tal
vez la más decorativa de todas las especies y la más apreciada por los
acuaristas ya que, al mismo tiempo, no es demasiado exigente en materia de
calidad del agua, siempre que cuente con luz abundante y buenos nutrientes en el
suelo. Es recomendable plantarlas en macetas con una mezcla de resaca
esterilizada en horno a más de 100º C durante 15-20 minutos mezclada mitad y
mitad con arena gruesa o granza. Deberá preverse al plantarlas que de encontrar
condiciones adecuadas, se reproducirá rápidamente por estolones, pasando a
cubrir amplios espacios del suelo. Por lo tanto o bien se dejará espacio
suficiente, o bien se deberán trasplantar a otro lugar las plantas que sobren.
Los estolones podrán cortarse una vez desarrollada su raíz, y plantados en
nuevas macetas, en el mismo o en
otro acuario.
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