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En ésta página
veremos en particular Betta splendens, que es una de las 15
especies del género.
Betta splendens se distribuye ampliamente por Indonesia, Malasia y
Tailandia y se lo conoce mundialmente como "Pez Luchador de Siam" (Siamese Fighting
Fish). Compite en popularidad con verdaderas estrellas del
acuario, tales como el Lebistes (Poecilia reticulata) y la
obsesión de los aficionados es lograr nuevas formas y colores, cosa que cada
tanto se logra.
Un
acuario para Bettas.
Si bien es posible mantenerlos en acuarios comunitarios, por su actitud
tremendamente territorial no es posible mantener más de un macho por acuario.
Excepto que el acuario sea muy grande y provisto de innumerables refugios para
que puedan ocultarse los derrotados en los inevitables combates que se
producirán cuando se encuentren.
Por otro lado, Betta splendens no es diferente a otros peces en lo
que hace a considerar dentro de su propia especie la diferencia entre machos y
hembras. Si las hembras no aceptan por cualquier motivo sus galanteos, serán
consideradas como machos y por todos los medios serán combatidas.
Esto no debe ser tomado como un acto injustificado, ya que en su ambiente natural los
espacios vitales y el alimento no abundan, y sólo pueden subsistir los
ejemplares más fuertes y mejor dotados para transmitir esos rasgos a su
herencia. Desde
todo punto de vista es mejor proporcionarles un acuario específico, de una
altura no superior a los 20-30 cm y de 40 cm. de frente por 30 cm. de
profundidad. Este acuario será preparado para colocar divisiones de
vidrio de modo que puedan separarse el macho de las hembras.
En reemplazo del filtro de placas se utilizará un filtro de esponja interior y
si se desea, un filtro externo de poco caudal (35 litros/hora será suficiente).
La decoración debe ser sencilla, utilizando matas o plantas en macetas, las que
serán utilizadas por las hembras como refugio, en el momento que se las
introduzca.
En dos de los rincones podrán disponerse rocas apiladas
formando cuevas, y varias matas de plantas. El
laberinto es un sistema respiratorio que les permite acumular aire atmosférico
y de ese modo vivir en lugares con aguas tan carentes de oxígeno que otros peces no
soportarían. (Ver Biología4-La Respiración).
Esto hace inconveniente una aireación y filtrado intenso y durante
el proceso de reproducción, solamente podrá mantenerse una muy ligera
aireación alejada del lugar donde el macho construyó el nido.
Alimentación,
ambiente y elección de los peces.
En su ambiente natural Betta está rodeado de insectos acuáticos y
larvas de los mismos (mosquitos y crustáceos diversos). Esto les permite una
alimentación abundante, favorecida por las altas temperaturas y una vegetación
a veces muy densa. Los espacios vitales son pequeños (charcos y zanjas) y en
ellos sólo sobreviven los más fuertes y sanos.
Los vientos monzones que duran unos 30 días al año, aportan lluvias y una baja
de la temperatura que para esa época rondará los 27º C. El resto del año
oscilará entre 24º C en invierno y 30º C en verano.
El agua no suele ser un gran problema para Betta ya que soporta
oscilaciones desde medianamente dura hasta blanda y ácida. Para su
reproducción deberá rondar los 10-12º dH y alrededor de pH 7. La temperatura
próxima a 28º C. La altura del agua será de entre 10 y 15 cm.
La alimentación deberá ser básicamente alimentos vivos, congelados y
liofilizados. Acepta y resulta útil como sucedáneo, el corazón vacuno
desgrasado, congelado y rallado con un rallador de verdura. En el caso
particular de Betta una dieta con exceso de grasas producirá
deformidades corporales que si no se evidencian en la primera generación,
serán cada vez más notoria en las generaciones futuras. Por lo tanto habrá
que recurrir a larvas de mosquitos, pequeños crustáceos (Gammarus, pulgas de
agua, camarón de agua dulce), pescado trozado, huevas de pescado y alimentos
similares). También puede complementarse la dieta con escamas de dieta básica,
pellets de base vegetal de alto contenido proteico y eventualmente pasta de
criadero. No se debe prescindir en la dieta de productos vegetales, pues Betta
no es un pez 100% carnívoro
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Los
peces que se elegirán para iniciar una línea de reproducción deberán tener
los rasgos bien definidos: colores firmes, aletas desarrolladas, cuerpo robusto.
Si se desea mantener una
variedad determinada, no deben reproducirse ejemplares de distinto color o
distinta variedad. Deberá tenerse en cuenta que los colores oscuros son los
dominantes; inversamente, los colores claros son recesivos. Por lo tanto es casi
inevitable que en la reproducción de variedades de color claro, aparezca un
porcentaje de colores oscuros. |