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Reproducción
El impulso
del macho ante la presencia de las hembras y las hormonas que rápidamente
se esparcen por el agua, harán que de inmediato quiera forzarlas al
desove. Si contamos con una única hembra la cual ya depositó todos los
huevos, sufrirá los embates del macho y podría resultar lastimada.
Habiendo tres hembras el macho repartirá sus esfuerzos y permitirá
descansar y reponerse a las que hayan depositado todos sus huevos.
Aphyosemion australe desova la mayoría de las
veces a media agua, pero, a veces, prefiere hacerlo en el fondo. Por esa
razón se colocarán dos “Mop”, uno con corcho y el otro con una
piedrita, de modo que tengan opción. Algunas veces desovan en uno y
otro indistintamente. Si se establece una preferencia se retira el Mop
que no es utilizado.
Contar con
tres o cuatro Mop puede ser importante ya que como dijimos, algunas
especies no depositan todos los huevos el mismo día. Teniendo más de
uno podremos reemplazarlo diariamente para proceder como se indica más
adelante.
Cuando se
observe que las hembras no depositan más huevos, serán retiradas,
colocadas en un acuario nuevo y se procede a alimentarlas con abundante
alimento vivo. Otro tanto ocurre con el macho.
El Mop será
retirado cada vez que se observe que hay unos cuantos huevos depositados
en él.
Los huevos
se pueden retirar directamente con los dedos húmedos para colocarlos en
un manojo de turba (previamente hervida, enfriada y bien escurrida).
Esta turba debe tener muy poca humedad, tan poca como puede tener el
tabaco que se utiliza para fumar en pipa. Una vez en la turba se los
puede guardar en un frasco de vidrio o en una bolsita de plástico herméticamente
cerrados para evitar que pierda la humedad.
Este
recipiente se guarda en un lugar oscuro (o envuelto en papel negro)
durante dos a tres semanas. No deben someterse a temperaturas muy frías
ni superiores a los 25-26º C. De ninguna manera deben exponerse a la
luz. Se identifica con una etiqueta la fecha, la cantidad de huevos y el
Género y especie que los haya depositado.
Transcurridos
entre 14 y 21 días los huevos habrán completado su desarrollo. Es el
momento de provocar el nacimiento. Se puede dejar pasar unos días más
a fin de remojar varios desoves al mismo tiempo. Este método facilita
el aprovechamiento de los acuarios de cría y será más fácil
alimentarlos.
Para
remojar los huevos sugerimos utilizar una bandeja de color claro (si no
disponemos de una bandeja usar un plato hondo). Se extrae la turba del
recipiente y se la distribuye en la bandeja, la cual se llena de agua a
temperatura ambiente, libre de cloro y con la dureza y pH ya indicados.
Agregar al agua una pizca de sal gruesa. Al cabo de unas horas habrán
nacido y deberán ser trasladados a otro recipiente mayor donde se les
debe suministrar Artemia salina recién nacida. El traslado de un
recipiente a otro se puede realizar utilizando una cuchara para evitar
tocarlos con las manos. Algunos criadores se valen de una pipeta. Se
puede colocar en su nuevo ambiente algunas ramas de Egeria densa
(Elodea), las que suministrarán refugio y sensación de seguridad a los
recién nacidos.
La turba
que se encuentra en la bandeja o plato deberá ser colada a través de
un paño (por ejemplo una red del tipo artemiera o un pañuelo limpio),
estrujada y escurrida sobre un vidrio colocado en declive hasta que
adquiera un bajo grado de humedad. Se vuelve a guardar durante una o dos
semanas luego de lo cual se vuelve a mojar, provocando una nueva tanda
de nacimientos, aunque esta vez el número de nacidos será menor.
Para
asegurarnos que todos los huevos han eclosionado podemos revisar la
turba antes de desecharla. Si observamos que quedan algunos, se vuelve a
guardar la turba por otra semana.
La turba
desechada deberá hervirse antes de volver a utilizarla.
Alimentación.
Como
dijimos en el inicio de esta nota, todo el ciclo vital de Aphyosemion
se desarrolla en un breve período de tiempo. Nacen, se reproducen y
mueren en un lapso de tiempo que puede variar entre 7 y 10 meses. Un
proceso tan acelerado insume grandes cantidades de energía diariamente.
Esas energías se reponen exclusivamente a través de la adecuada
nutrición.
Alimentar
adecuadamente a los killies suele ser un poco complicado si no contamos
con una fuente de aprovisionamiento regular. Por ese motivo y porque el
alimento en escamas por lo general no es aceptado de buen grado, debemos
recurrir al ingenio para obtener sustitutos.
Nuestra
experiencia nos permite sugerir una lista de alimentos que se pueden
alternar para no producir un rechazo por parte de los peces.
-
Tubifex (al menos durante el período previo y posterior al desove)
purgado durante dos días bajo un goteo permanente de agua corriente de
red o un chorrito fino de agua de pozos o de surgentes;
-
Pulpa
de carne (que se obtiene de carne desgrasada, a la cual se raspa como
afeitándola con un cuchillo sin dientes y bien afilado);
-
Corazón
vacuno (se lo congela previamente desgrasado y una vez congelado se lo
raya con un rayador de verdura fino);
-
Hígado
de pollo (se lo hierve durante cinco minutos y luego se lo suministra en
trocitos aplastados entre los dedos);
-
Artemia
salina adulta (vive un par de horas en agua dulce);
-
Larvas
de mosquitos (en verano es fácil cultivarlas en un recipiente adecuado
si se cuenta con lugar para ello);
-
Pulgas
de agua (su cultivo en pequeños espacios es complicado, pero algunos
acuarios la proveen vivas casi todo el año);
-
Alimentos
secos liofilizados, alimentos congelados (de tamaño adecuado) y como último
recurso, alimento en escamas.
-
Huevas
de pescado (se consiguen en las pescaderías). Se los puede congelar en
bolsitas individuales. Diariamente (o cuando se suministren), se retira
del congelador y se descongela la porción del día.
-
Gammarus
que pueden cultivarse en el mismo lugar que las larvas de mosquitos o
colectarse en charcos, zanjones o lagos (generalmente se encuentran
entre las plantas naturales).
Una rara
enfermedad.
Los
criadores de Ciprinodóntidos ovíparos –aunque sólo los hayan criado
una vez- quedan expuestos a una enfermedad muy extraña e incurable que
se conoce como killimanía. Esta enfermedad no ataca a
cualquier Homo sapiens sapiens sino a una subespecie poco extendida
denominada Homo sapiens killiferus. Los síntomas más comunes
comienzan a manifestarse casi al mismo tiempo que cualquier Homo
sapiens killiferus adquiere un Ciprinodóntido. Esos síntomas son:
aumento de la ansiedad a medida que los peces van creciendo, insomnio
cuando tiene los peces sin separar por sexo y están maduros
sexualmente, aumento de la tensión arterial cuando se produce el primer
desove, taquicardia cuando debe colectar los huevos, etc.
En
una segunda etapa la enfermedad presenta un cuadro clínico que se
conoce como killimanía impulsiva y cuyo síntoma más
evidente es el impulso irrefrenable de conseguir aunque sea una pareja
de cuanto Ciprinodóntido aparezca en las publicaciones especializadas,
en las páginas de Internet o en los comercios del ramo.
La tercera
etapa (que confirma todo diagnóstico dudoso) se manifiesta por un
afiebrado intercambio de huevos e información con otros enfermos
similares, colgarse horas en Internet para ver quién ofrece una especie
determinada o informarse de cualquier variedad nueva, asociarse a cuanta
asociación de enfermos de killimanía exista y otros detalles menores
como vivir al borde de un divorcio por tener pequeños acuarios
distribuidos desde la cocina hasta el dormitorio.
Si esta
enfermedad ataca al visitante, no desespere. No es el único. Y aunque
no somos muchos tratamos de ayudarnos mutuamente (incluso contamos con
asesoramiento legal sobre los derechos del killífero agudo, casos de
divorcio en enfermos de killimanía crónica, etc).
Por eso se
ha organizado el Killi Club Argentino.
Quienes deseen participar o asesorarse pueden consultar la página web
(ver más abajo) o acercarse a las charlas mensuales del KCA en el Museo
de Ciencias Naturales Bernardino Rivadavia, lugar donde se dan cita los
acuariófilos o consultar por e-Mail a killiclub
(arroba)gmail(punto)com
(reemplazar las
palabras arroba y punto por los símbolos correspondientes)
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Los Killies (III)
El Género
Aphyosemion

Huevo de Aphyosemion

Aphyosemion filamentosum

Huevos embrionados de
Aphyosemion.

Aphyosemion
cyanostictum (casal)

Aphyosemion
chaytori

Aphyosemion bualanum

Aphyosemion walkeri

Aphyosemion lamberti

Aphyosemion deltaense
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