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El
desove.
Seleccionada la mejor hembra se la coloca
(preferentemente de noche y en penumbras) en el acuario de desove. 24
horas después, y en iguales circunstancias, se coloca el macho. Si los
peces tienen edad suficiente y los ovarios de la hembra están maduros,
seguramente habrá en el agua suficiente cantidad de ferhormonas que
desatarán los “estímulos llave” del comportamiento reproductivo.
El macho comenzará a construir el nido con restos de hojas de las
plantas o llevando al lugar elegido plantas flotantes. Mediante una
sustancia similar a la saliva pero muy pegajosa, envuelve una burbuja de
aire y la acomoda de modo que flote en la superficie y se adhiera a las
hojitas y plantas allí ubicadas.
Algunos machos construyen grandes nidos de hasta 2 cm. de altura, los
cuales sobresalen del agua en forma evidente. Otros apenas si utilizan
unas pocas burbujas acumuladas en un rincón, y se ha visto algún
desove que ni siquiera contaba con nido, el cual era construido por el
macho al mismo tiempo que acomodaba los huevos en el momento del desove.
Si
luego de encontrarse los ejemplares 3 ó 4 días juntos no se produjo el
desove, deberán ser separados y retomar el régimen de alimentación
intensiva, hasta que se observe que la hembra cuenta con el vientre muy
abultado por los huevos que han madurado en sus ovarios. A la semana o
diez días seguramente estarán en condiciones de reproducirse.
Finalizado el desove es el macho quien se encarga del cuidado posterior.
Sin embargo no siempre es recomendable retirar a la hembra, ya que los
machos no son de maltratarlas excesivamente, y uno o dos golpes que
reciban por parte de algún macho malhumorado, no son peligrosos si
cuenta con espacios donde ocultarse. Existen muchos casos en el que
el macho permite a la hembra acercarse al nido sin agredirla y por
momentos la corre unos centímetros luego de lo cual vuelve a montar
guardia bajo el nido.
Los
alevines.
Unas 48 horas después del desove comenzarán a
nacer las larvas que son extremadamente pequeñas y se las observará
colgando del nido (aunque hace falta agudizar mucho la vista porque
apenas son visibles). Alrededor de 24 horas después será el momento de
retirar a los padres, tratando de no desarmar del todo el nido en el
intento. A veces es posible introducir un vidrio entre el nido y el
lugar donde se encuentran el o los padres. Debe hacerse con cuidado de
no remover el agua. De ese modo se facilita sacar los padres y hasta
puede dejarse el vidrio divisor para mantener las crías en un sector más
pequeño (y hacer más fácil la alimentación).
Llegado este momento nos encontramos ante la mayor dificultad a superar
en el proceso de criar Colisa. Lograr una buena
supervivencia del, muchas veces, numeroso desove, requerirá bastante atención
durante unos cuantos días.
La
alimentación de las crías.
(Se ha
tomado como base para esta información el método utilizado
por Carlos Pastre, Montevideo, Uruguay)
Las larvas son muy pequeñas y la principal dificultad
consiste en alimentarlas adecuadamente. Para ese entonces se deberá
disponer de un buen cultivo de infusorios (al menos cuatro recipientes
de diez litros preparados entre 10 y 12 días antes). Esos recipientes
se llenan con agua sin cloro (o se deja estacionada 48 horas con buena
iluminación natural), se le agrega a cada recipiente un litro de agua
de un acuario y la cáscara seca de dos bananas, dos hojas secas de
lechuga y una peladura de papa bien lavada. Las cáscaras y la lechuga
se cuelgan al sol unos días hasta que estén bien secas. También
sirven al efecto las hojas secas de la planta del zapallo, la alfalfa
que se utiliza como alimento para ganado. El agua verde (muy verde)
se puede suministrar directamente por ser muy rica en fitoplancton.
Excepto en el caso del agua verde, en los demás siempre existirá un
proceso de descomposición bacterial al que le sucederá tras algunos días
la formación de grandes colonias de infusorios, entre ellos Paramecium
de buen tamaño y valor nutritivo. El agua tiende a ponerse lechosa
cuando abundan.
Para separarlos del cultivo, según el método recomendado por Carlos
Pastre, se utilizan botellas de cuello largo dentro de las que se coloca
suficiente líquido de los recipientes de cultivo hasta el lugar donde
comienza a formarse el cuello de la botella, o sea aproximadamente en
los 10 cm. superiores. Luego se utiliza un trozo de algodón al que se
introduce empujándolo con una varilla de madera o un lápiz hasta que
quede tocando el líquido interior. El algodón no debe compactarse
sino, más bien, colocarse "flojo". Luego se llena el espacio superior
(si la botella es de cuello largo serán unos 7,5 cm) con agua del acuario de las crías hasta la superficie.
Las botellas se envuelven en su parte inferior con papel oscuro hasta
donde está colocado el algodón. Como los infusorios son de
fototropismo positivo, irán hacia la luz, atravesando el algodón y
quedando limpios en la parte que contiene agua del acuario de cría. Es
en ese mismo lugar donde el agua estará más oxigenada, otro motivo
para atraer a los infusorios.
Se los extrae con una pipeta o por sifón con una manguerita de aireación
y se los coloca en un frasco que se dejará flotando unos minutos en el
acuario de cría para igualar las temperaturas. Hecho esto, sólo resta
volcarlos en el acuario y observar como las casi invisibles larvas se
van “inflando” en su vientre, señal que están siendo bien
alimentados. Se puede alternar este alimento con yema de huevo hervida,
tamizada por un pañuelo y disuelta en agua, la cual se suministra a las
crías. Pero atención hay que ser muy prudente ya que el huevo
excedente se depositará en el fondo dando lugar a la formación
de hongos mucilaginosos en el que pueden quedar atrapados los pequeños
peces.
Llegado este punto puede resultar conveniente el agregado de caracoles
para que ingieran los excedentes del alimento, pero eso obligará a
retirar las plantas previamente, ya que de no hacerlo se llenarán de
huevos de caracol y prácticamente serán inutilizables en el futuro.
Al cabo de varios días se puede comenzar a suministrar Artemia
salina recién nacida y, para quien disponga, Anguilula
silusiae
y algún otro microverme de los utilizados para alimentar alevines.
Algunos aficionados conservan cultivos de estos microvermes. Puedes
recurrir al Forum de Acuarismo para intentar conseguir una cepa o
canjear una especie de microverme por otra.
Si ingieren bien la Artemia, seguramente estarán también en
condiciones de alimentarse con alimento en polvo para crías. Este
alimento, al menos en los primeros suministros, debe dárseles
previamente hidratado. A tal efecto se coloca el alimento en polvo para
crías en una taza, se moja con un poco de agua tibia y una vez que
adquirió la forma de una pasta homogénea se distribuye con los dedos o
una cucharita apoyada en la superficie del agua, dejando que vaya
cayendo solo al interior del acuario.
Es a los 20 días en que suelen tener grandes dificultades ya que para
ese momento deberán comenzar a utilizar el laberinto respiratorio.
Algunos ejemplares pueden hacerlo y otros pueden tener dificultades.
Finalmente los que pasan esta etapa, en la que se debe cuidar muy bien
que el acuario permanezca tapado, podrán continuar con su desarrollo,
el cual es muy lento. Al parecer las hembras tienen más facilidad para
utilizar el laberinto y suelen sobrevivir en mayor proporción que los
machos.
Recién a los seis meses o tal vez un poco más, se comienzan a
diferenciar los sexos, comenzando a evidenciarse el mayor colorido de
los machos.
Este proceso suele acelerarse en los ejemplares expuestos directamente a
la luz solar y en aguas verdes muy pobladas con algas y otras formas de
plancton.
La alimentación con productos a base de algas como parte de la dieta,
también favorece la formación de los pigmentos (ver nuestra nota El
Color en los Peces), pero la radiación solar suele ser irreemplazable
como elemento para fijar los pigmentos. Lo importante es suministrar
alimentación variada sin excluir alimento vivo sano o alimento
congelado. Si se proporciona Tubifex deberá purgarse al menos 48
horas en agua bajo goteo permanente, para permitir que las lombrices
evacuen por completo su intestino, en el cual se puede desarrollar algún
tipo de parásito. Así y todo no siempre puede asegurarse una total
asepsia en este tipo de alimentación.
Enfermedades.
En general los miembros de los Géneros Trichogaster
y Colisa suelen ser más propensos que otros peces
a contraer alguna forma de Ascitis infecciosa (Ver nuestra nota al
respecto). La forma conocida como Hidropesía es tal vez la más común,
pero también se manifiesta como Septicemia ulcerosa y de otras formas.
Esa sensibilidad natural parece estar ligada directamente a las
condiciones ambientales y a causas hereditarias (es decir a la falta de
información genética lo suficientemente desarrollada como para crear
anticuerpos). En nuestra nota sobre Inmunidad en los Peces tratamos el
tema, al igual que en la serie dedicada a las enfermedades.
Por lo demás no parecen particularmente sensible a otras enfermedades,
aunque esporádicamente sufren, como cualquier otro pez, algún ataque
por parásitos u hongos a raíz de algún desequilibrio ambiental.
En un acuario limpio, con buena ambientación geográfica y con agua en
las condiciones adecuadas de pH, dureza y temperatura, será muy difícil
que los Colisa contraigan alguna enfermedad.
Final.
Antes de adquirir los ejemplares, es recomendable
visitar varios acuarios en búsqueda de ejemplares que satisfagan nuestras aspiraciones en cuanto a la calidad, tamaño y sanidad.
En nuestro Fichero de Acuarios figuran acuarios de todos los países.
Algunos de ellos te ofrecen mayor información en sus páginas Web y
cuentan con correo electrónico y o teléfono para atender tus
consultas.
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acuarista® para
caminar menos en busca de lo que necesites.
Por último, nunca incorpores los peces nuevos de inmediato en el
acuario comunitario, sino, más bien, déjalos unos cuantos días bajo
observación en un acuario más pequeño, que, en el peor de los casos,
podrás dejar flotando y sujeto con broches dentro del acuario
comunitario. Recordemos que algunas enfermedades tardan bastante en
manifestarse en los peces y de ser portadores, terminarán contaminando
a todos los demás.
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Especies
del Género Colisa, acuario para desove, generalidades
Más sobre Colisa
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Peces de Agua Dulce
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