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Introducción.
Si bien las
enfermedades bacterianas atacan por igual a peces para consumo o peces
ornamentales, los tratamientos y la medicación pueden resultar diferentes. En
esta página nos referimos a los tratamientos para peces ornamentales, dejando
la opción de responder consultas referidas a peces para consumo por medio de
nuestro correo. Por lo tanto nos referiremos a las enfermedades bacterianas más
comunes en acuarios, exceptuada la bacteriosis
de aletas que se trata en otra página.
En relación al diagnóstico
y tratamiento de enfermedades de los peces en general y las bacteriosis en
particular, debemos mencionar que basamos nuestros conocimientos teóricos en
los extraordinarios trabajos de Schaperclaus (director en aquel momento del
Departamento de Ictiopatología y Acuicultura del Instituto Pesquero de la
Academia de Ciencias Agronómicas de Berlín)
y los aportes de otros ictiopatólogos como Reichenbach-Klinke y Amlacher
que han realizado estudios muy completos.
Sobre las terapéuticas, sin rechazar
los aportes de estos grandes investigadores, nos basamos por un lado en la
bibliografía más contemporánea y por otro en nuestra propia experiencia y la
de muchos amigos (aficionados y profesionales) que han debido lidiar en factorías,
criaderos y depósitos mayoristas con las más diversas enfermedades.
Dada la escasez de
recursos para investigación que desde siempre afectó a nuestro país (y que se
ha agudizado en los últimos 15 años), no podemos menos que admirar a muchos anónimos
y, por lo general, autodidactas
“ictiopatólogos” argentinos. En general todos estos investigadores más o
menos espontáneos, provienen de otras disciplinas. Algunos de la rama
veterinaria, otros de la biología marina o
de la medicina y, finalmente, la mayoría, simplemente acuaristas aficionados o
criadores profesionales.
No queremos omitir los esfuerzos (casi milagros)
que se realizan en la Universidad del Comahue, Universidad de La plata y otras dependencias
universitarias con los magros recursos disponibles. Por lo general esos
esfuerzos recaen sobre las espaldas de algunos voluntariosos que reemplazan con
esfuerzos y sacrificios personales la falta de recursos.
A todos y cada uno de ellos les recordamos que este sitio Web, con todas sus
limitaciones, es un espacio abierto y disponible para que den a conocer sus
experiencias y, por qué no, sus opiniones.
Phyllum
Schizofita (Bacterias).
Si bien las bacterias son seres unicelulares sencillos, son capaces de producir
grandes daños en el organismo. Su tamaño puede variar de 0,1 micra (µ)
a un máximo excepcional de 0,5 a 0,10 micras. Carecen de núcleo pero poseen ácidos
nucleicos difundidos por el citoplasma o, en algunos casos, unidos a nucleoides
(pequeños nodulitos). Usualmente son clasificadas en el Reino Vegetal por sus
paredes celulares rígidas y bien definidas (sobre la actual ubicación de
bacterias en la escala zoológica ver nuestra página de Biología
1: La célula). Esas paredes celulares, en algunas
especies, contienen celulosa. De acuerdo a su forma se las clasifica en tres
grupos fundamentales:
bacilos (en forma de bastón)
cocos
(en forma esférica)
espirilas
(en forma helicoide)
Se pueden presentar aisladas, en grupos de dos o formando largas cadenas, aunque
también forman racimos (esto depende de la especie y de las condiciones del
medio ambiente)
Excepto las bacterias fotosintéticas, que no son materia de esta nota, carecen
de clorofila y por ese motivo se las considera relacionadas con los hongos, más
aún porque en algunas formas pueden encontrarse caracteres transicionales entre
las bacterias y los hongos.
La mayoría de las bacterias son heterótrofas con excepción (destacable por
cierto) de las formas fotosintéticas y quimioautotróficas. Estos temas se
analizan en nuestra serie Biología,
capítulo Nutrición.
Como cualquier otra célula
puede o no tener flagelos para movilizarse. Pueden poseer un solo flagelo (en
cuyo caso se denomina monotroica, como en el caso de la bacteria del cólera),
puede contar con un penacho de dos o más flagelos (en este caso se denominan lofotrica)
o tener la superficie totalmente cubierta (como en el bacilo de la tifoidea, en
cuyo caso se las denomina peritrica). Cuando los flagelos o los penachos
se ubican en un polo, se denomina flagelos polares. Si se encuentran en ambos
polos, serán flagelos bipolares.
La forma más habitual de reproducirse en asexual, por simple división. Algunas
pocas especies se reproducen sexualmente. La formación de esporas en las
bacterias no se considera en la mayoría de los casos como un modo de reproducción,
sino como una adaptación protectora contra las condiciones desfavorables del
medio, tales como la luz ultravioleta, temperaturas elevadas, sustancias químicas
perjudiciales, etc.
Entre las bacterias estrictamente aeróbicas (que requieren oxígeno molecular
para sus funciones vitales) y las bacterias anaeróbicas (pueden crecer en
ausencia completa o casi completa de oxígeno molecular), existen un amplio número
de especies con los más diversos requerimientos de oxígeno.
Para finalizar, y pese a que una cantidad de bacterias parásitas son capaces de
perjudicar a otros seres vivos, es innegable la función vital que cumplen en la
naturaleza. Una de esas funciones es la degradación de la materia orgánica
muerta. Así participan como un eslabón fundamental en el uso cíclico de los
diferentes elementos en los sistemas biológicos, tales como el ciclo del nitrógeno,
del carbono y otros. Dentro del ciclo del nitrógeno las bacterias fijan este
elemento transformando este gas a nivel de amoníaco o nitrógeno amino, lo que
hace aprovechable un elemento (que de otro modo sería tóxico) para todas las
formas de vida.
Bacterias parásitas.
Ciertas bacterias son causantes de enfermedades en el hombre, plantas y animales
diversos. La tuberculosis, meningitis, tifus, etc. son producidas por bacterias
específicas. En muchos casos la enfermedad es producto de las toxinas invasoras
que producen envenenamiento. Si bien todos los seres vivos evolucionados
producen anticuerpos contra los ataques bacterianos, existen casos en los cuales
esa producción se debilita, es insuficiente o inadecuada. Por lo general la
producción de anticuerpos forma parte de la información genética, del mismo
modo que existen bacterias que atacan organismos determinados. Cuando la
información genética no incorpora la producción de un determinado anticuerpo
y el organismo es atacado, se produce un desequilibrio entre el comienzo de la
producción del anticuerpo necesario y el avance de la enfermedad. En estos
casos las enfermedades bacterianas suelen ser muy dañinas.
De todos modos siempre que se produce una ruptura del equilibrio y se produce
una enfermedad bacteriana, debieron existir causas externas que lo hayan
favorecido.
Las causas más frecuentes en acuarios son:
1. Condiciones inadecuadas para los peces (medio ambiente)
2. Lesiones en alguna parte del cuerpo que permitan la iniciación del proceso
3. Contagio de ejemplares enfermos (por lo general de peces introducidos sin
cuarentena previa).
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Quiste tuberculoso
en riñón.
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Tuberculosis
La tuberculosis pisciaria es una de las enfermedades más temibles en
acuarios y, en particular, en criaderos y factorías. Los síntomas externos son
similares a la ictiofoniasis (producida por el hongo interno Ichthyosporidium
hoferi, que reconoce también la denominación de Ichthyophonus hoferi).
Por ese motivo es fácil equivocar el diagnóstico. La confirmación deberá
realizarse mediante frotis.
Lo síntomas visibles son:
-adelgazamiento interno (los peces parecen tener el vientre hueco)
-el dorso del pez adquiere una “forma de cuchillo”, el vientre adquiere
forma de quilla.
-inapetencia, decoloración.
-deformidades en la columna vertebral y las mandíbulas.
Para
la investigación deberá recurrirse a peces vivos, tomando muestras de
los diversos órganos internos: bazo, riñón, hígado, corazón, cámara
ocular. La vejiga natatoria cuando está afectada adquiere un color blanco. La
observación se realizará a 80-600 aumentos. Si aparece una necrosis
amarillo-castaño, deberán obtenerse frotis de los órganos necrotizados y
observarlos a 1300 x, previo fijarlos en cuatro partes de agua y una parte de
formalina.
Si se desea obtener mayor información sobre las técnicas de la investigación,
puede solicitarse por correo electrónico (referencia RAP-ME-103). Sobre la
tinción en Ictiopatología de bacterias en frotis, la referencia es RAP-ME-041).
El agente causal de la tuberculosis en los peces es Mycobacterium spp.(piscium),
un bacilo gram-positivo ácido resistente cuyo tamaño puede variar entre 2 y 12
µ. La identificación positiva puede realizarse confirmando con el “Manual
de Bergey”, en el cual se ha incorporado y borrado un par de veces la
especie piscium de Mycobacterium. De todos modos, a los efectos prácticos,
existen diferencias notables entre ictiofoniasis y tuberculosis, ya que la
primera es una enfermedad producida por hongos y en la segunda son fácilmente
reconocibles los bastoncitos (bacilos largos).
La enfermedad se contagia de un pez a otro. Los enfermos suelen mostrar apatía
antes de que se evidencia alguna modificación localizada o síntomas externos.
Suelen agruparse en los rincones del acuario.
En los peces de acuario la enfermedad puede aparecer lentamente y manifestarse
de diversas maneras, tales como:
1. En los Poecílidos, en particular en Poecilia reticulata (Lebistes) se manifiesta
como una forma de tisis o raquitismo. Suele atacar con preferencia a las hembras
después de varios partos y por lo general en forma aislada.
2. Formación de nódulos en los Carassius y otros ciprínidos.
3. Formaciones tuberculosas en los anabántidos, en particular Macropodus.
4. Ascitis en Betta sp.
5. Formaciones tuberculosas en cíclidos
6. Exoftalmia en los Danios.
Besse (citado por Amlacher), expone que ciertas familias de peces de acuario
tienen mayor sensibilidad a la tuberculosis que otras. Así, en orden
decreciente, los más sensibles serían:
Anabántidos, Caracínidos (en particular Hyphessobrycon flammeus y Pristella
riddlei), Aterínidos (Melanotaenia sp), Ciprinodóntidos, Ciprínidos,
Poecílidos, Cíclidos y Centrárquidos.
Si bien no existe una terapéutica eficiente y mucho menos satisfactoria, las
experiencias realizadas con Kanamicina parecen ser las más efectivas en el
tratamiento de la tuberculosis. Los mejores resultados, aunque no muy
alentadores, se obtuvieron agregada al alimento a razón de 3 mg. por gramo de
peso del pez, durante catorce días. Agregado a eso, baños de un día (día por
medio) en 20 mg. de Kanamicina cada litro de agua.
La Aureomicina en baños renovados cada 48 hs también tuvo resultados positivos
de entre un 30 y un 50% utilizada a razón de 26-30 mg. por litro de agua. Una
combinación de Kanamicina en el alimento y Aureomicina en los baños, puede ser
adecuada para peces de gran porte, tales como cíclidos.
En todos los casos
deben aislarse de inmediato los peces enfermos trasladándolos a un acuario de
enfermería.
Aún si no se tratara de tuberculosis es aislamiento impedirá, en gran medida,
la propagación de cualquier enfermedad contagiosa.
Tanto en los peces
como en cualquier otro animal, la tuberculosis es una enfermedad que sobreviene
por contagio o por condiciones ambientales deficientes (en particular falta de
higiene o hacinamiento).
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Las manifestaciones
ascíticas son sólo una de las formas que reconoce esta enfermedad y que prácticamente
ataca a los ciprínidos, en particular del género Carassius y
anabántidos del género Trichogaster. En realidad la
aparición del síndrome septicémico en peces tropicales suele devenir a otras
enfermedades bacterianas, tales como la
podredumbre de aletas (ver) o la tuberculosis
(ver más arriba).
Según Amlacher se reconocen tres formas básicas en las que se presenta la
Ascitis infecciosa (a la que también podemos identificar como Septicemia hemorrágica,
“peste roja” o "viremia" primaveral):
1. Forma ulcerosa crónica.
2. Forma ascítica aguda
3. Forma latente.
-
La
forma ulcerosa crónica se manifiesta por la formación de úlceras
en la piel y los músculos. El color de esas úlceras es, de afuera hacia
adentro: negro, blanco, rojo. A veces se acompañan de escamas levantadas,
deshilachamiento y desgarro de aletas. Cuando se manifiesta de esta forma,
por lo general los órganos internos se encuentran intactos y no se
encuentra líquido en la cavidad visceral.
A partir de esta forma puede pasar a subaguda y aguda.
-
La
forma ascítica aguda es definida por Amlacher de la siguiente manera:
”Exoftalmia (o por el contrario, ojos hundidos). Ano inflamado y
prolapsado. Líquido maloliente, amarillento o acuoso sanguinolento, en la
cavidad abdominal; o gelatina formada por coagulación del líquido ascítico.
En otros casos, líquido acuoso, claro, inodoro. El intestino puede estar
inflamado (hiperémico) y fino como papel. Hígado amarillo, amarillo-parduzco, amarillo-gris, gris-verdoso o de color verde espinaca;
algunas veces con manchas amarillas o blancas; otras con hiperemias
puntiformes. El riñón, a menudo, de consistencia pastosa; el bazo,
hinchado, a veces. A estos síntomas pueden agregarse, inicialmente, los
descritos para la forma ulcerosa crónica, Glicoceno hepático, negativo;
glucemia, unos 30 mg %, pero con frecuencia baja hasta reducirse a vestigios
(14 mg %)...”
-
Referente
a la forma latente, diremos que no es fácil diagnosticarla con
seguridad, ya que exteriormente no presenta síntomas visibles. Tomando las
citas del mismo autor, menciona que:
”Según la experiencia que tenemos hasta ahora, podemos subdividirla así:
a) Forma subaguda. Exteriormente no presenta ningún síntoma; si lo
hay, existe una pequeña cantidad de líquido en la cavidad visceral. Hígado
verde espinaca, amarillo o la coloración normal. Escaso olor ascítico.
Glicoceno hepático, positivo, débilmente positivo o negativo. Glucemia,
normal o por debajo de lo normal (valor medio 60 mg por 100). Banda
de Weltmann, alargada.
b) Forma seca. Sin síntomas externos. Nunca hay líquido en la
cavidad visceral. Fuerte olor ascítico, claramente perceptible. Hígado, la
mayoría de las veces, de aspecto normal, pero casi siempre con adherencias
a la cavidad visceral. Glicoceno hepático, débilmente positivo o negativo.
Nivel glucémico desconocido”.
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Diversas formas en que se
manifiesta la Ascitis infecciosa (Eritrodermatitis).
Fotos©
Dr.Enrique Zarzuelo
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Para quienes no
tienen la oportunidad de establecer diagnósticos por microscopio, resulta muy
difícil detectar la forma latente, pero si tenemos en cuenta que el
comportamiento suele ser similar al de un pez afectado, debemos tener presente
cualquier modificación en el comportamiento, en particular una natación apática
y débil y una permanencia inactiva en un rincón del acuario.
Para quienes se interesen en la técnica de la investigación y diagnóstico por
observación microscópica, pueden solicitarlo por e-mail (referencia Am-ME
120).
Schaperclaus definió
el agente causal como Pseudomonas punctata typus ascitae. Por otra parte,
además de ésta, es posible que se produzca una forma de septicemia hemorrágica
viral producida por el virus SHV , la cual es poco o nada frecuente en
acuarios. En acuarios tropicales no se han reportado casos, seguramente porque
se trata de virus cuya temperatura óptima de desarrollo está por debajo de los
20º C. Otro virus identificado como VPC (o SVS) sería el responsable de
la viremia primaveral de las carpas y su temperatura óptima de desarrollo es 8º
C..
Junto a Pseudomonas punctata typus ascitae, pueden encontrarse otras
formas o tipos de Pseudomonas que son mucho menos patógenas.
Reichenbach-Klinke y otros autores atribuyen la Ascitis infecciosa a agentes
diversos, pudiendo en algunos casos ser producida por Pseudomonas,
en otros por Aeromonas y las
más de las veces por la conjunción de ambas, más Vibrio spp. y
Myxobacterias.
Es decir que nos encontramos ante una enfermedad que reconoce diversos agentes
causales y de rápida propagación.
Tratamiento. Inmunidad.
La mejor terapéutica es, sin dudas, la prevención. Someter a cuarentena a los
peces nuevos nos dará cierta seguridad ante el caso de portadores. Mantener la
higiene en el acuario evitará la multiplicación bacteriana y el mejoramiento
de las condiciones de los peces para generar anticuerpos.
Por último, evitar las caídas de temperatura, en especial las
producidas bruscamente, ya que en tales casos se detiene la formación de
anticuerpos IgM. Esto es particularmente importante en los peces jóvenes, que
deben ser mantenidos dentro del rango de temperatura óptima para cada especie
en particular (por lo general, entre 25 y 27º C para los peces tropicales), por
lo menos por 20 días. Los peces jóvenes de aguas frías, deben permanecer
el mismo tiempo pero a temperaturas de 23-25º C. En estos casos formarán
anticuerpos suficientes para enfrentar la enfermedad, pese a lo cual no deben
descuidarse las medidas preventivas.
En el caso de que la enfermedad ataque a un solo ejemplar, lo más recomendable
será sacrificarlo para evitar la propagación. Para factorías o criaderos de
peces existen en el mercado internacional alimentos medicados, elaborados específicamente
para tratar la Ascitis.
El tratamiento en acuarios ornamentales se limita a la
utilización de Cloranfenicol agregados al alimento y en baños (250 mg. cada 15 litros) o,
para peces de consumo, estreptomicina en
inyección intraperitoneal (5-10 mg. por cada 150 gramos de peso del pez).
La terapéutica más actualizada impone el uso de Enrofloxacina (solución
inyectable al 10%) a razón de 1 ml. cada 100 litros de agua. La aplicación
debe repetirse a las 48 horas. Posteriormente se procede a la renovación
parcial de agua, tal como se indica para otros tratamientos.
En caso de no observarse mejoría, se debe repetir la aplicación, pero por lo
general no es necesario.
Sobre el particular recomendamos bajar las tablas de diagnóstico, agentes
causales y terapéutica, cuyos vínculos se encuentran al pie de esta página.
Ver también:
Inmunidad
en los peces
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Banda de Weltman: Es una prueba de funcionalidad hepática.
Banda de coagulación del suero sanguíneo puesto en tubos, en presencia de
diversas concentraciones de Cl2Ca,
representada por el número de tubos que coagulan como consecuencia de una
labilidad coloidal del suero problema. El alargamiento o estrechamiento de la
banda corresponden a un mayor y un menor número de tubos coagulados,
respectivamente. Volver al texto
Tabla
de Diagnósticos | Tabla de Agentes Causales
| Tabla de tratamientos
NUESTRA SERIE DE
NOTAS SOBRE ENFERMEDADES
Introducción
a las enfermedades
| Hongos
| Inmunidad en los
Peces |
Enfermedades
bacterianas:
| Podredumbre
de aletas | Exoftalmia
|“Hongos”
de boca |
Enfermedades
por parásitos:
| Parásitos
1 | Hexamita y
Plistophora | Gyrodactylus
| Dactylogyrus
|
| Otros parásitos
| Mixosporidios
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