El Sitio Web Latinoamericano de Acuariofilia y Disciplinas afines.

Guía de Peces Guía de Plantas Sección Acuarismo Sección Ciencias Comercios Asociaciones de Aficionados ABC del Acuarista Agrega El Acuarista 
a tus Favoritos

 

Foro de
El Acuarista
Buscar en esta Web
Revisa tu correo
Página de
Contenido
Páginas sobre
Peces
Páginas sobre
Plantas
Enfermedades
de los peces
Biología de
los peces
Páginas sobre
Filtración
Páginas personales
Historia del
Acuarismo
Foro de
Discusiones
Suscríbete a la
Lista de Correo
Acuarios de
venta al público
Criadores y proveedores de Peces y afines
Fabricantes
Distribuidores
mayoristas
Servicios de acuarismo
elacuarista®>secciones>Filtración en acuarios: 4 Los materiales del filtro 
 

Filtrado 4. Los materiales del filtro.

Tanto aficionados como profesionales tienen derecho a tomar conocimiento de los principios por los que actúan los filtros mecánicos. No basta con describirlos y recomendarlos (tal como lo hace la publicidad comercial), sino que, al adquirir un filtro, el usuario tenga conciencia de la utilidad que le brindará y si sirve o no para los fines que lo destinará. El mercado dispone de cientos de modelos, y los aficionados con inquietudes pueden fabricarse el suyo (no tan elegantes pero igualmente funcionales). Pero para que todo esto sea posible, debemos saber qué pasa dentro de un filtro y si ese filtro puede o no funcionar con el material que cada uno necesita colocar dentro de él.

Parece superfluo hablar del material que debe utilizarse para equipar un filtro o sistema de filtración.
En otra página de este Web diferenciamos la filtración de la post-filtración (ver filtro biológico). Definíamos la filtración como la retención de materia que se encuentra suspendida en el agua. En esta página analizaremos el material que se utiliza para tal fin y las funciones que cada uno desempeña.
El uso de uno u otro material, dependerá de las necesidades de filtración y de otros factores que se analizamos aquí.

¿Cuál es la definitiva finalidad de la filtración?: reducir los elementos que dificultan la auto-depuración del agua. Como ya se dijo, esta depuración se dificulta por las siguientes razones:
1. recipientes pequeños;
2. recipiente superpoblado;
3. exceso de biomasa y
4. oxigenación insuficiente del lecho bacteriano.

Si tenemos uno o los cuatro problemas, se torna imprescindible la utilización de un filtro mecánico independiente o combinado con el filtro biológico.

Pero, ni los filtros que utilizan un material filtrante, ni los que utilizan una combinación de varios, son capaces de resolver totalmente ciertos problemas. De ahí que resulte muy importante la elección del material con la finalidad de aprovechar al máximo sus posibilidades.

Ya dijimos que los filtros electro mecánicos, por el caudal importante de agua que transportan y por la velocidad de esa circulación, son rápidamente saturables y por lo tanto no hay demasiadas posibilidades de que se produzca en ellos una filtración biológica significativa. De hecho en algunos modelos debe producirse su limpieza casi a diario, destruyéndose en ese acto el lecho bacteriano. Por lo tanto sería utópico pretender una post-filtración (filtración biológica) en estos filtros. Obviamente, ellos están diseñados para otro fin.

Hay excepciones a esta regla (como en todas), y son precisamente los pequeños recipientes utilizados para la reproducción de ciertas especies pequeñas (killies, caracínidos, etc). No los analizaremos aquí pues se tratan en las páginas dedicadas a esos peces. En esos casos la filtración se fundamenta en el hecho de que el recipiente cuenta con pocos habitantes y en las características bacteriostáticas del agua utilizada.

Volvemos al punto central de esta página para decir que filtrar se basa en el proceso de hacer atravesar el agua polucionada a través de material capaz de retener parte de esa polución. Efectivamente el filtro mecánico puede retener la materia en suspensión y, según el material utilizado, ciertas materias en solución.
Para tales fines podremos decidir por una o más de las siguientes opciones:
1. utilizar material que rescate exclusivamente materia en suspensión (acción mecánica)
2. utilizar material que rescata materia en suspensión y sirva de soporte a microorganismos que coagulen la materia en suspensión en el agua (proceso en el que interviene una enzima conocida como diastasa la cual cataliza la hidrólisis del almidón produciendo maltosa).
3. utilizar material de capacidad adsorbente (como el carbón activado) capaz de retener grandes moléculas disociadas presentes en el agua (por ejemplo coloides y compuestos halógenos, como el cloro, entre otros).
4. utilizar material  que, por una parte,  modifique la composición química del agua y, por la otra, retenga las partículas coloidales floculadas.

Fibras sintéticas.
En el comercio especializado se las conoce como “perlón”.
Por su parte, la industria textil que las utiliza las denomina “wata” o guata. La wata o guata es elaborada con un sistema de “spray” o pulverización de material sintético. Según el grado o cantidad de “spray”, la wata (o guata) será más o menos compacta y con una superficie más rígida. Es decir que hay wata con una consistencia similar al algodón (poco aire en el spray) y wata (o guata) mucho más porosa (mucho aire en el spray). Para la utilización en filtros es recomendable un término medio.
Las fibras sintéticas ofrecen interesantes posibilidades y pueden ser utilizadas de diferentes modos:
En los filtros pequeños deberá colocarse floja, es decir sin compactarla demasiado, para permitir un buen flujo de agua.  En cambio, en los filtros de gran diámetro, se puede aprovechar mejor su gran capacidad de retención y compactarla un poco, teniendo en cuenta que sólo la experiencia nos permitirán determinar cuál es el grado de compactación óptimo.
El lavado y/o reemplazo dependerá del grado de polución del agua. Por lo general, las capas de fibra que están en la entrada del agua, son las que retienen mayor cantidad de impurezas. Por ende deberán ser menos compactadas y limpiadas o renovadas con más frecuencia.
El lavado de estas fibras debe realizarse con agua caliente. El escurrido debe producirse sin “estrujar”  para evitar la compactación prematura del mismo. Debe repetirse el lavado hasta que desaparezcan las partículas retenidas. Después de utilizar y lavar dos veces la fibra, estará demasiado apelmazada como para reutilizarla, por lo que deberá ser reemplazada.

Esponjas plásticas.
En los comercios de acuarismo suelen venderse los “filtros de esponja” y los repuestos de esponja para los filtros electromecánicos. Si el aficionado opta por fabricarse su propio filtro de esponja, deberá elegir, en un comercio especializado en esponjas, colchones o similares, un tipo de material que se conoce como “liviano”. Como en el caso de las fibras, el poliuretano que se utiliza para fabricar esponjas, tiene mayor o menor cantidad de aire, lo cual le otorga mayor o menor cantidad de poros de mayor o menor tamaño. Las esponjas más compactas (elaboradas para colchones de buena calidad), son de material “pesado” y tienen menos poros de aire y más pequeños. Son, además, más costosos. En nuestro caso debemos recurrir a los livianos ya que la cantidad de poros (o burbujas de aire) permitirán una mejor circulación y evitarán la rápida saturación de la superficie en contacto con el agua. El material nuevo, antes de su uso, deberá lavarse con detergente, enjuagado profundamente con agua caliente y de ser posible, centrifugarlo en un secarropas doméstico. Repetir el enjuague y centrifugado dos o tres veces.

Si la esponja es utilizada en filtros electromecánicos deberá lavarse con frecuencia. En los pequeños filtros impulsados por aire, utilizados en acuarios también pequeños, el lavado debe realizarse cada tres o cuatro días, pero utilizando agua sin cloro y a temperatura ambiente. En este caso es importante mantener la colonia de bacterias y hongos presentes en el filtro.

Otro tanto ocurre con las fibras sintéticas (“perlón”, “wata” o guata) que se utiliza como material filtrante de filtros pequeños que deben cumplir con la finalidad de filtración biológica (Ver Sección para principiantes y filtro biológico)

Construcción de pequeños filtros biológicos.

La experiencia personal y la adaptación de lo que conocemos al agua del acuario que debemos filtrar, nos permite diseñar nuestros propios filtros con recursos caseros y sin grandes costos.
Así, para un pequeño acuario de cría (5-10 litros), nos bastará un pequeño filtro que porte fibras sintéticas, para uno un poco mayor (30 litros) podremos utilizar uno de esponja y para uno de más de 70 litros, podremos utilizar una combinación de filtro exterior (o interior) más un filtro de placas.
El material a utilizar dependerá de las circunstancias, el flujo y la polución del agua. También la frecuencia de la renovación o limpieza del material filtrante. Por supuesto en un acuario de 70 litros con Carassius no se producirán los mismos deshechos que el mismo acuario con tetras o pequeños peces. Es decir, la frecuencia de la limpieza también depende de los peces que habiten el acuario.
Los siguientes gráficos nos permiten confeccionar dos filtros diferentes a partir de un envase plástico de alimento para peces y un pedazo de esponja liviana. La esponja puede ser cilíndrica o rectangular.  

El Filtro para fibras sintéticas:

Materiales necesarios:
Envase de alimento para peces de 250 ml
Tubo extractor ("pico", "chimenea") de los usados para placas de filtro de fondo o "plataforma".
Solución para pegar PVC
Conector simple para manguerita o tubo de aireación
Manguerita o tubo de aireación
Un hierro para calentar al fuego y hacer los agujeros.

 

El Filtro de esponja:

Una vez armadas ambas partes del filtro, sólo habrá que introducir el tubo en la esponja y conectar la manguera de aire al regulador o aireador.
La esponja deberá ser estrujada dentro del agua para hidratarla bien evitando que flote.
______________________________________________________

En la siguiente página de la serie (filtrado 5) continuamos tratando este tema, incorporando otros elementos prácticos.

Principal            Notas y artículos


El Acuarista es marca registrada. Los contenidos están protegidos por la legislación vigente.
Las notas y fotos  en las cuales no se menciona nombre de autor son
© Roberto Petracini
Se podrán reproducir los contenidos mencionando autor y URL de origen, con excepción de aquellos que están
protegidos con © los cuales deberán contar con el permiso del autor.
Copy 2002-2004 www.elacuarista.com - Actualizada:  Tuesday, 11 de August de 2009