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Los
Hippocampus
(del griego hippo=caballo + campe=lagarto) son peces singulares y
conocidos desde la
antigüedad Se
creía que las cenizas de éste animal servían para curar varios males y, en
ciertas circunstancias , se transformaban en poderoso veneno.
Por increíble que parezca, las cosas no cambiaron mucho: en China son usados
como afrodisíacos; en Brasil se los mata por miles para servir de
amuletos, adorno y remedios milagrosos, entre otras cosas.
En Brasil (y en otras zonas costeras del mundo) el verdadero peligro contra estos
peces no es la captura predatoria sino la polución. La contaminación afecta
las algas microscópicas que sirven de inicio en la cadena alimenticia, siendo
éstas el alimento del zooplancton. Los caballito de mar que se alimentan de éste
último se ven terriblemente perjudicados. Esta situación causa la alarmante
disminución de la ictiofauna brasileña.
Taxonomía:
Alrededor de 50 especies son las que están actualmente descritas. La
identificación se basa principalmente en el número de anillos del cuerpo, el número
de radios espinosos en sus aletas y en algunas proporciones corporales.
La clasificación dentro del Reino Animal, puede ser descrita de la siguiente
forma:
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Hippocampus angustus
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Phyllum:
Chordata
Subphyllum: Vertebrata
Súper Clase: Pisces
Clase: Actinopterygii
Infraclase: Teleostei
Superorden: Acanthopterygii
Orden: Gasterosteiformes
Familia: Sygnathidae
Género: Hippocampus
La
familia Syngnathidae incluye los caballitos de mar y los peces pipa
En
Brasil se localizan cuatro géneros: Hippocampus, Pseudophallus, Sygnatus y
Oostethus.
Anatomía:
Los caballitos de mar poseen el cuerpo rodeado de una serie de anillos óseos
articulados; aletas pélvicas inexistentes, aleta anal (cuando está presente),
pectorales pequeñas y dorsal solamente compuesta por radios blandos.
Las aletas pectorales sirven para dar equilibrio al animal, mientras que la
dorsal la utiliza para impulsarse. Pueden mover estas aletas más de treinta
veces por minuto. La boca es diminuta y está ubicada en el extremo de un hocico
tubular. Los ojos pueden girar independientes en las órbitas.
En los individuos machos se encuentra una “bolsa incubadora”, con un
orificio situado en la parte ventral del tronco o en la caudal. Esta última no
es utilizada para impulsar al pez, pero sí para que éste se agarre de algún
lugar, cuando está detenido.
Hábitat:
Viven en aguas litorales a una profundidad media entre 1 y 10 metros.
Normalmente son encontrados junto a los arrecifes de coral, algas, colonias de
Biozoários (microorganismos que forman colonias de apariencia similar a líquenes
y que cubren piedras y otras superficies) y otros. La casi totalidad de las 50
especies de la familia se encuentran distribuidas en los mares tropicales
(apenas unas pocas en aguas frías, tales como las localizadas en el litoral
Argentino). En algunas regiones las poblaciones son muy inconstantes, variando
mucho de un año para otro.
Algunas especies viven perfectamente en lugares donde la salinidad se encuentra
bajo la medida verificada en los océanos.
En
el acuario:
No requieren mucho espacio, ya que en un acuario de 50 litros, pueden convivir
perfectamente tres a cuatro Hippocampus.
El sustrato puede ser constituido por conchilla molida, dolomita, coral molido o
una asociación de los tres elementos. El agua puede ser artificial o natural
previamente tratada (ver nota “El acuario marino en este mismo sitio).
Aún siendo bastante resistente a niveles relativamente altos de nitritos, el
acuario debe estar estabilizado, siendo el pH ideal de 8,3 y la densidad 1.025.
La decoración debe estar constituida por corales Millepora (“cuernos de
venado”) y gorgonias, entre otros, para que encuentren donde enroscar su
caudales.
Adquisición:
Al adquirir caballitos de
mar en los comercios, deben tenerse en cuenta algunos detalles: dar preferencia
a los ejemplares más jóvenes y activos; verificar que los cuerpos estén
libres de cualquier síntoma de enfermedad o lesiones; verificar que las aletas
estén en perfectas condiciones (enteras y móviles) y pedir al vendedor que les
suministre alimento antes de la compra (en caso que acepten la comida, la
adaptación será más fácil).
Quienes estén en condiciones de capturarlos en su ambiente natural, deberán
tener las mayores precauciones desde el momento de capturarlos, cosa que se hace
directamente con las manos (colocarlos en bolsas de plástico dentro mismo del
agua), transportarlos rápidamente, desinfectarlos antes de ser colocados en el
acuario o someterlos a cuarentena sanitaria. Deben ser alimentados recién después
de 24 hs. de haber sido introducidos en el acuario, de ser posible con alimento
congelados.
Comportamiento:
Son nadadores lentos, muy poco activos y extremadamente sociables. Con este
comportamiento queda evidenciado que no consiguen competir por el alimento y
mucho menos luchar por territorios.
Ellos deben ser mantenidos con ejemplares de la misma familia (Sygnathidae) o
con invertebrados (prestar atención a la proporcionalidad en lo que se refiere
al tamaño) El Gobio neón (Gobiosoma spp.) es un buen compañero.
©Antonio
Carlos Chaves. Versión original "Revista Aquariofilia"
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(Alimentación - Reproducción - Enfermedades - Especies)
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