Cuando
Helen Bishop pronunció esas palabras era la Secretaria de la Souhtern
California Guppy Association y por lo acertadas se transformaron en un axioma
que recorrió el mundo entero.
En realidad lo que significa es que no hay "una" manera de
criar Lebistes sino que, de acuerdo a muchas circunstancias, cada criador
deberá encontrar su propio camino. Es decir, elaborar su propia
"receta". En
lo que sí todos los expertos están de acuerdo es en los 4 puntos básicos:
1. Adicionar agua nueva con frecuencia;
2. No superpoblar el acuario;
3. Suministrar dieta variada y sin grasas y
4. Separar los sexos ni bien sea posible (por ejemplo, a los 30 días). Si
no se cumplen uno o más de estos puntos, seguramente igual se criarán
Lebistes, pero no serán precisamente los que esperábamos.
Analicemos los puntos uno por uno.
1.
AGUA
Hay quienes piensan que el agua "vieja" es una especie de
curalotodo mientras que otros opinan que no tiene ninguna virtud. Como en otros
órdenes de la vida, parece ser que el término medio es el más adecuado.
El agua nueva no proporciona una gran cantidad de componentes biológicos que
producen los propios peces y que se encuentran en solución. Tampoco contiene
desarrollado el cultivo bacteriano necesario para el proceso de transformación
del nitrógeno. Por eso puede ocurrir que un acuario con agua nueva
"envejezca" más rápido que uno con agua ya estabilizada.
Por otra parte, el agua nueva tiene virtudes vigorizantes y estimulantes,
siempre que se adecue a las necesidades de los peces que la reciben.
Por lo pronto, en la opinión personal del autor y de acuerdo a su experiencia,
lo recomendable es renovar un 10% del agua del acuario de Lebistes cada tres a
cinco días. Claro que aquí estamos hablando de un criador que se toma en serio
su trabajo. En un acuario decorativo con Lebistes, que no esté superpoblado y
con buen sistema de filtrado esa frecuencia no es necesaria y bastará hacerlo a
razón de 30% de agua, renovada cada 20-25 días. La
experiencia de la mayoría de las factorías de Lebistes indican que es mucho
más eficiente un cambio diario o un sistema de circulación de agua permanente
de entre el 5 y el 10% diario. Hacer esto por parte de un aficionado lo
llevaría al cansancio, excepto que disponga de instalaciones automáticas para
la renovación del agua.
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Machos
cola delta

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2. NO
SUPERPOBLAR Para obtener un buen desarrollo de
Poecilia reticulata los mejores
resultados se han obtenido con un promedio mínimo de cinco litros de agua por
cada Lebiste. Si bien se pueden llegar a colocar hasta el doble de esa cantidad,
no se pueden esperar los mismos resultados, aunque ayuda bastante la renovación
y circulación del agua por medio de un filtro regulado a razón de 10% del
contenido del acuario por hora. Esto que parece muy poco para otros, es tal vez
el caudal ideal para estos peces.
Durante unas horas al día (dos horas, por ejemplo) se puede aumentar la
circulación hasta 50%. Regular la circulación es sencillo si se cuenta con un
filtro "canister" y una "canilla" o "llave
reguladora" ubicada en la manguera de salida del filtro.
No confundir circulación con renovación.
Obviamente no se deben mezclar otros peces con Lebistes.
3.
ALIMENTACIÓN VARIADA.
No se puede esperar que la alimentación por sí sola produzca milagros, pero de
no contar con una nutrición adecuada a sus necesidades, estos peces se
desarrollarán mal. Debe ser variada, incluyendo en la dieta larvas de mosquitos
(vivas o congeladas), Daphnias, Artemia de tamaño adecuado, huevas de pescado,
hígado de pollo hervido, etc. También escamas de buena calidad del tipo
"Guppy food" o similares.
Su régimen alimenticio es preferentemente a base de larvas de insectos, pero
exigen un buen complemento de dieta vegetal. Los ejemplares que se han
seleccionado para reproductores deben comer al menos cuatro veces al día,
suministrando un alimento diferente cada vez, como por ejemplo:
1. Alimento seco de buena calidad, de base vegetal; 2. hígado de pollo hervido o corazón vacuno
crudo congelado y rallado con rallador de verdura; 3. alimentos vivos (larvas de
mosquito, pulgas, artemia, etc) y 4.pasta de criadero o un buen alimento en
escamas.
Poecilia reticulata no posée un sistema digestivo complejo y el alimento es
rápidamente digerido por lo que necesita comer constantemente. En piletas que
reciben luz solar directa o muy buena luz indirecta, se cultivarán algas y en
torno a ellas un plancton rico en nutrientes. En los criaderos se los observa
siempre "picoteando" sobre esos lugares hasta que los dejan libres de
toda forma de vida verde. En los acuarios ubicados en el interior de las
viviendas (donde es difícil la formación de algas tiernas), éstas deberán
reemplazarse con escamas del tipo "dieta vegetal".
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Lebiste arlequín
(o tuxedo)
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4. SEPARAR LOS SEXOS.
Lo ideal es separar los sexos a los 30 días, al menos de aquellos ejemplares
que en el futuro vayan a ser seleccionados como reproductores. Si bien esto
parece casi imposible, con el ojo atento y con un poco de experiencia, se puede
llegar a distinguir hembras de machos. La forma del cuerpo de los machos es más
alargada y sus aletas dorsal y ventral se ubican una sobre otra formando una
especie de cruz con el resto del cuerpo. Las hembras son más redondas a la
altura del vientre. Una vez separados, los machos de las hembras en acuarios
diferentes, tendremos la seguridad de que las hembras elegidas serán vírgenes
al momento de cruzarlas y por tanto tendremos una mayor posibilidad de obtener
una línea más pura. Una hembra servida por primera vez, puede llegar a dar al
menos por cinco generaciones (y hasta ocho) descendientes con un porcentaje
importante de factor genético del primer macho que la fecundó.
Si tenemos en cuenta que una hembra puede ser fecundada a los 21 días de edad
(aunque no haya desarrollado sus óvulos), y luego debemos esperar entre seis y
ocho meses para que "descargue" un factor genético indeseado, cuando
esté en condiciones de servir para reproductora, será vieja.

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