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Además de
Plistophora
hyphessobryconnis (de quien hablamos en otra página),
existen otros protozoos tan peligrosos como Plistophora, pertenecientes
al Orden de los Microsporidios o al Orden de los Myxosporidios.
Antes de continuar, y tal como mencionamos en varias oportunidades, no sólo
hay diferentes opiniones entre los acuaristas en lo referente a la
clasificación y taxonomía del Phyllum Protozoa. También las hay entre
los especialistas, ya que algunas veces aparecen en los Phyllum
vegetales, otras en los Phyllum animales y finalmente hay casos en que
aparecen en ambos. Por eso mismo no podemos tener la certeza si
pertenecen o no a un Orden u otro, una Familia u otra, etc.
Sin embargo, parece que los taxonomistas contemporáneos han optado por
seguir el criterio de agrupar estos organismos microscópicos en el
nuevo Reino Monera, terminando con la gran discusión. Insistimos
también que a los efectos de la acuariofilia esas precisiones no
revisten mayor importancia.
En acuariofilia,
piscicultura y acuicultura los protozoos de la Clase
Cnidosporidios que se localizan en peces son:
Myxosporidios:
Myxoxoma cerebralis, que por lo general se encuentran en la
vesícula biliar y otros tejidos de peces marinos y de agua dulce, Myxobolus
sp., Henneguya sp., Hoferellus sp., Myxidium sp.,
Thelohanellus sp.
Microsporidios:
Nosema sp., Guglea sp., Plistophora sp. Dermocystidium
sp., Ichthyopthirius multifliis, Chilodonella cyprini y
Trichodina domerguei. Estos tres últimos se analizan en otra página.
Myxoxoma
cerebralis es el agente causal de la enfermedad conocida
como "torneo" que, cuando se presenta, asola las factorías de
truchas para consumo. Se reproduce por esporas que permanecen libres en
el agua en busca de huésped y como regla general siguen el esquema
reproductivo y parasitario de Plistophora sp. Se localiza
prefentemente en la vesícula biliar.
La literatura especializada no menciona una cura efectiva contra esta
enfermedad, por lo que lo más apropiado es mantener medidas preventivas
extremas. En peces ornamentales la enfermedad del "Torneo" es
pocas veces observada en factorías de carpas o Carassius.
La única manera de que se propague la enfermedad es introduciendo
ejemplares contaminados o esporas libres en el agua, de modo que si se
somete a cuarentena a los ejemplares nuevos y se utiliza agua de napas
subterráneas (en lugar de aguas de cursos naturales) no debería
existir posiblidad de contaminación.
Las utilización de aguas naturales deberá ser limitada a aquellas
previamente esterilizadas por radiación ultravioleta, adaptándose las
instalaciones a tales efectos.
Myxobolus
sp. (Causante de la enfermedad bubónica)
El autor no cuenta con experiencia personal sobre este esporozoo, ya
que no ha tenido la oportunidad de trabajar sobre peces afectados. Por
lo tanto nos remitimos a la bibliografía existente, la cual es bastante
escasa.
Según Amlacher (Taschenbuch der Fischkrankheiten, editora
VEB Gustav Fischer, Verlag Jena -1961-; traducido como "Manual
de Enfermedades de los Peces", Editorial Acribia, España,
1964), la mixoboliasis es conocida desde 1870 en barbus de todas las
edades. Su tamaño sería de 10 x 12 µ. En el comienzo de
la enfermedad se notarán alteraciones en los músculos, formándose
bubones de color amarillento del tamaño de una cabeza de alfiler. Los músculos
se reblandecen como si fueran gelatinosos. Los movimientos del pez se
tornan dificultosos, la piel pierde su brillo y se desprenden
escamas. En los lugares donde se produce la descamación aparecen
hemorragias. Los nódulos son duros en un principio, pero más tarde se
ablandan hasta romperse, momento en el cual vacían su contenido en el
exterior. Inevitablemente se producen infecciones bacterianas
secundarias, los peces se fatigan, nadan haciendo eses y, finalmente,
mueren. Las mayores pérdidas se producen en las estaciones del año más
calurosas, en invierno no se ven peces enfermos. Myxobolus
sp.ataca también los órganos internos y forma bubones (nódulitos) en
peritoneo, intestino, corazón, hígado y riñones.
La enfermedad se puede encontrar todavía en las zonas de los ríos
donde haya barbus. Algunas especies de Henneguya también
producen una enfermedad bubónica.
Todas las referencias bibliográficas sobre esta enfermedad indican que
no es curable y, por lo tanto, al no existir tratamiento, sólo son
aptas las medidas preventivas.
En la ilustración, Myxobolus mülleri, según un dibujo de
Reichenbach-Klinke.
Henneguya
sp.
Nos encontramos ante otra enfermedad en la cual el autor no cuenta
con experiencia práctica por no haber tenido contacto con peces
enfermos. Para informar al visitante tomamos aquí la referencia del
autor mencionado en el párrafo anterior.
Henneguya psorospermica (ilustración de la izquierda,
perteneciente a Reichenbach-Klinke) produce quistes blancos en forma
oval localizados en las branquias y se manifiesta con preferencia en los
lucios.
Del mismo modo que en Myxobolus las esporas se fijan en las células
del hospedante, liberan el esporozoíto en el interior de la célula,
dentro de la cual se divide en dos, crece y, por división, después de
ser encapsulado por el tejido conjuntivo del hospedante, forma un
quiste. Se originan macrogametos y microgametos, que copulan y dan lugar
a la formación de pansporoblastos. En esos pansporoblastos se
originan dos esporas que presentan en su interior un embrión ameboide.
El tamaño de las esporas es de 8-16 µ x 8-9 µ (según
la especie, en Myxobolus) a 30-40 µ x 7-8 µ (en Henneguya
psorospermica).
Los peces afectados no tienen comportamientos atípicos en las primeras
etapas del desarrollo de la enfermedad, aún en casos en que los ataques
son intensos, abarcando el 50% del epitelio respiratorio. Según
Amlacher no se comprueban bajas inmediatas.
Las partes afectadas de los órganos responden, frente a los ataques en
masa, con encapsulamiento conjuntivo que forma un quiste. En esta etapa
se puede observar una falta absoluta de reacción.
Por tratarse de una enfermedad que no reconoce terapéutica y teniendo
en cuenta que puede extenderse con cierta facilidad, deberán extremarse
las medidas de prevención.
Este tipo de enfermedades no aparecen casi nunca en factorías para
consumo bien atendidas y mucho menos aún en acuarios y factorías de
peces ornamentales.
Hemos mencionado
estos tres ejemplos típicos como referencia de los síntomas y
eventuales posibilidades de diagnóstico. Los cuadros clínicos, evolución
de la enfermedad y posibilidades de diagnóstico de los restantes
Microsporidios o Myxosporidios mencionados, son similares.
Otras
páginas sobre enfermedades:
Links
sobre enfermedades
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Enfermedades
de los peces
Una serie de notas de Roberto Petracini

Myxidium giardi

Myxoxoma cerebralis

Myxobolus sp.

Henneguya
psorospermica
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