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A la hora de manipular anfibios, ya
sea porque tenemos que hacer alguna cosa en el terrario, o por otra razón,
tenemos que tener en cuenta nuestra seguridad, sobretodo si se trata de
especies peligrosas, como la rana cornuda y venenosas (aunque en
cautividad, por la alimentación, la toxicidad es menor), y también la de
los animales, ya que son delicados. De todos modos, no es aconsejable ni
tampoco recomendable manipular frecuentemente los anfibios, a no ser que
tengamos que reacondicionar, limpiar o arreglar el terrario donde se
encuentra el animal. No olvidemos que los anfibios no son como los perros.
Si queremos un animal para toquetearlo, mejor nos compramos un gato, un
perro o cualquier otro animal menos delicado. Los anfibios tienen una piel
muy sensible a través de la cual realizan muchas de sus funciones vitales,
como respiración, absorción de agua, etc. Además, si tenemos rastros de
colonia, tabaco, sudor, calor, y cualquier otra sustancia, pueden estresar
a los animales, sin olvidar que algunas especies, como las ranas
Dendrobates, son tóxicas a través de la piel, por eso, hay que manipular
lo menos posible a estos animales. Ahora, pasamos a explicar, para tener
el mayor conocimiento posible, como debemos manipular a los anfibios.
ANFIBIOS
ACUÁTICOS
Este tipo de anfibios están siempre en
el agua, por lo que están siempre mojados, tienen una piel muy
escurridiza, y si los cogemos directamente con las manos, se nos
escaparían, y podrían darse un buen golpe con cualquier superficie sólida,
ocasionando graves daños al animal, incluso la muerte. Depende del tiempo
que las tengamos fuera del agua, ya sea porque tenemos que realizar alguna
operación en le terrario; si vamos a tener bastante tiempo el anfibio
fuera del terrario, lo mejor es ponerlo en un recipiente de plástico con
agua, provista de respiraderos, pero evitando las pérdidas de agua. Eso
si, si simplemente se trata de cambiarlas de acuario, tan solo basta con
transportarlas con una red de malla fina.
ANFIBIOS TERRESTRES
La mejor manera de manipular este tipo
de anfibios es con guantes de látex de esos ajustables, sobretodo si son
muy tóxicas, o desconocemos en todo caso su toxicidad, o también si
tenemos una piel muy sensible o heridas que se puedan infectar. Aquí
sucede lo mismo que con los anfibios acuáticos, según el tiempo que
vayamos a tener a los anfibios fuera del terrario. Para evitar que el o
los anfibios se peguen golpes contra el transportín (donde se llevarán los
anfibios), lo mejor es llevarlos a un sitio donde no nos vean, ni a
nosotros ni a nadie, con lo que el estrés será menor. Y no hay que olvidar
aquellas especies más peligrosas, ya sea por su voracidad, como las ranas
cornudas, o por su toxicidad. Las ranas cornudas pueden incluso hacernos
sangrar, hay que tenerlo en cuenta pues.
Aunque todo depende, como es lógico,
del tamaño. Y por último, a la hora de agarrar a los anfibios, hay que
hacerlo a través del cuerpo, nunca de la cola o de las extremidades,
porque son estructuras muy débiles, que se podrían fracturar con demasiada
facilidad. Ah, y después de manipular los anfibios, no hay que olvidarse
de lavarse las manos, por pura lógica.
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